GIPUZKOATIK

Los conversos no son de fiar Agosto 31, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — Gipuzkoatik @ 8:14 am

Editorial de Noticias de Gipuzkoa

El de Rosa Díez no es el primer caso, ni será el último, de profesional de la política que desde el resentimiento pasa a la deslealtad, cuando no a la traición, hacia las siglas que le promocionaron
. Rosa Díez era consejera de Comercio y Turismo del Gobierno Vasco bajo la presidencia de José Antonio Ardanza y desempeñaba ese cargo cuando el entonces secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, pretendió desestabilizar aquel Gobierno abandonándolo en 1998. A partir de ese momento, se unió a Redondo y su equipo para arremeter contra el Ejecutivo al que durante siete años había pertenecido, siendo una de las voces más estridentes contra el nacionalismo en tiempos del Pacto de Lizarra.

La dimisión de su secretario general la dejó desubicada y sin encaje en el nuevo equipo dirigido por Patxi López . Fue a parar al cementerio de elefantes que es el Parlamento Europeo, cómoda y opulenta tribuna para emplear el tiempo en su promoción personal como azote del terrorismo y, de paso, de todos los nacionalismos periféricos con especial virulencia del vasco. Jaleada por los medios afines a la derecha, compitió con Zapatero , Bono y Matilde Fernández para la secretaría general del PSOE y volvió a perder. Sabedora de que no podía esperar ninguna promoción política bajo la dirección de Zapatero, se dedicó de una manera provocadora a fustigar la política del Gobierno y del PSOE especialmente en materia antiterrorista y de modelo de Estado.

Su necesidad de protagonismo le ha llevado a abandonar el partido con el mayor ruido posible, para ser cabeza de cartel de un nuevo proyecto político basado en el Basta Ya. Por supuesto, tiene para ello toda la legitimidad y, además, será saludable conocer cuánta gente tiene detrás su partido fuera del ruido mediático. Otros precedentes han demostrado que no eran para tanto. Rosa Díez nunca ha sido capaz de asumir la derrota de sus aspiraciones dentro del PSE y del PSOE. Como sucede con muchos conversos, no es una persona fiable y quienes estén dispuestos a sumarse a esa nueva iniciativa deberían estar prevenidos, porque cuando se quede en minoría o pierda poder no se conformará y se llevará todo el capital político que haya logrado con ese nuevo partido para ponerlo a su propio servicio.

 

Los conversos no son de fiar Agosto 31, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — gaizkine @ 8:14 am

Editorial de Noticias de Gipuzkoa

El de Rosa Díez no es el primer caso, ni será el último, de profesional de la política que desde el resentimiento pasa a la deslealtad, cuando no a la traición, hacia las siglas que le promocionaron
. Rosa Díez era consejera de Comercio y Turismo del Gobierno Vasco bajo la presidencia de José Antonio Ardanza y desempeñaba ese cargo cuando el entonces secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, pretendió desestabilizar aquel Gobierno abandonándolo en 1998. A partir de ese momento, se unió a Redondo y su equipo para arremeter contra el Ejecutivo al que durante siete años había pertenecido, siendo una de las voces más estridentes contra el nacionalismo en tiempos del Pacto de Lizarra.

La dimisión de su secretario general la dejó desubicada y sin encaje en el nuevo equipo dirigido por Patxi López . Fue a parar al cementerio de elefantes que es el Parlamento Europeo, cómoda y opulenta tribuna para emplear el tiempo en su promoción personal como azote del terrorismo y, de paso, de todos los nacionalismos periféricos con especial virulencia del vasco. Jaleada por los medios afines a la derecha, compitió con Zapatero , Bono y Matilde Fernández para la secretaría general del PSOE y volvió a perder. Sabedora de que no podía esperar ninguna promoción política bajo la dirección de Zapatero, se dedicó de una manera provocadora a fustigar la política del Gobierno y del PSOE especialmente en materia antiterrorista y de modelo de Estado.

Su necesidad de protagonismo le ha llevado a abandonar el partido con el mayor ruido posible, para ser cabeza de cartel de un nuevo proyecto político basado en el Basta Ya. Por supuesto, tiene para ello toda la legitimidad y, además, será saludable conocer cuánta gente tiene detrás su partido fuera del ruido mediático. Otros precedentes han demostrado que no eran para tanto. Rosa Díez nunca ha sido capaz de asumir la derrota de sus aspiraciones dentro del PSE y del PSOE. Como sucede con muchos conversos, no es una persona fiable y quienes estén dispuestos a sumarse a esa nueva iniciativa deberían estar prevenidos, porque cuando se quede en minoría o pierda poder no se conformará y se llevará todo el capital político que haya logrado con ese nuevo partido para ponerlo a su propio servicio.

 

El perro del hortelano Agosto 30, 2007

Archivado en: Berriak - Noticias, Gipuzkoa — Gipuzkoatik @ 7:33 am

El perro del hortelano es Ezker Batua. Ni ….. ni deja ……. EB de Arrasate aclara que el Ayuntamiento no impedirá la ‘Y’ vasca, sino que tratará de evitar las obras “desde la legalidad

El delegado del Gobierno en la CAV, Paulino Luesma, aseguró ayer que no consentirá que se obstaculice la ejecución de la Y vasca y recordó a ANV que no está dispuesto a permitir que “se perturbe la normal ejecución” de esta infraestructura. Por ello, ordenó a la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa que requiera de inmediato del Ayuntamiento de Arrasate una copia o extracto del acuerdo plenario por el que se rechazó la aprobación a las obras del TAV en este municipio.

Luesma se refirió así al acuerdo alcanzado el pasado lunes por el pleno del Consistorio de Arrasate, con los votos favorables de ANV (ostenta la Alcaldía), EB y Aralar, para “no dar el visto bueno al paso de esta infraestructura por el territorio“. El texto aprobado, rechazado por el PSE-EE y PNV y sobre el que se abstuvo EA, sostiene que el proyecto de la Y vasca “no está pensado desde la perspectiva del País Vasco y, por tanto, no cohesiona en absoluto, ni tampoco vertebra” el territorio.

Paulino Luesma subrayó que no consentirá que se obstaculice la ejecución de la línea de alta velocidad, por tratarse de “una obra de interés estratégico para Euskadi y para el resto de España, que cumple las condiciones legales para su realización y que goza de un amplísimo consenso político y social en Euskadi“. Asimismo, criticó el papel de la representación política de EB, que “antepone sus intereses partidistas al interés general, convirtiéndose en este caso en comparsa del nacionalismo extremista“.

En ese mismo sentido, el portavoz parlamentario del PSE-EE, José Antonio Pastor, consideró que “lo lógico” sería que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, “llamase al orden” al coordinador de EB , Javier Madrazo, cuyo partido es socio de PNV y EA en el Gobierno Vasco. En su opinión, el apoyo de EB en la moción de rechazo al paso del TAV es “una muestra más del desastre” del tripartito. Anunció, además, que el PSE-EE presentará una pregunta en la Cámara vasca en la que pedirá a Ibarretxe que explique si va a adoptar alguna medida para “cuajar una política unitaria” en Vitoria.

Lo que ha pasado en Arrasate es el traslado de lo que la dirección de EB ya ha hecho en repetidas ocasiones en el Parlamento Vasco, aunque quizás con un elemento que lo agrava, que es que, además de no apoyar el trazado de la Y vasca, coincide con ANV en hacer todo lo posible para evitar que el trazado discurra por el municipio“, agregó, en declaraciones a Europa Press .

Pastor afirmó que “cuando uno oye esas expresiones en un país como el nuestro, en el que hemos sufrido y seguimos sufriendo sabotajes y amenazas a las obras de la Y vasca, parece un poco preocupante que un partido que se dice democrático, que además es responsable de una cartera importante y es un partido de Gobierno, juegue al radicalismo un tanto utópico“.

Desde EB, por su parte, su concejal en Arrasate Joseba Ugalde dejó claro, en relación al documento aprobado el lunes, que el Consistorio “no va impedir” la construcción de la Y vasca, sino que se compromete a intentar, “dentro del marco de la legalidad” y de sus competencias, que las obras de la misma a su paso por la localidad “no se realicen“. Dijo, además, que si éstas se llevan finalmente a cabo, se buscará que “el daño que se va a hacer al municipio sea el menor posible“.

Ugalde reconoció que la Junta local no tiene “todos los instrumentos legales para impedir su paso” e insistió en que EB “no va impedir” la construcción del TAV, sino que lo que ha hecho es adquirir “un compromiso“, junto a ANV y Aralar, para “revisar las cuestiones en las que tenemos posibilidades legales, dentro de las atribuciones que tenemos como Ayuntamiento, para intentar que las obras no se realicen“.

No es verdad que EB o el Ayuntamiento va a impedir, no sé de qué formas, que no sean más que las legales, el paso del TAV por el municipio“, puntualizó. A su juicio, decir lo contrario es “una manipulación” con la “intencionalidad política de dañar la imagen de EB“.

Según indicó, la decisión de pedir que se paralicen las obras responde, en parte, a que el trazado del TAV en Arrasate incluye la construcción de dos vertederos de dimensiones muy importantes que “van a causar una serie de problemas muy importantes a nivel social y ambiental. Añadió, además, que existen otras afecciones, como la del monte Urdalaitz, “en el que va a hacerse un agujero de once kilómetros de longitud y unos 200 metros de anchura“.

El concejal de EB recordó que la oposición de este partido al TAV se debe también a “otras consideraciones económicas, sociales y medioambientales” y recordó que, aunque forma parte del Ejecutivo vasco, que apoya este proyecto, Ezker Batua puede tener sus propias posturas “al margen de las que tengan PNV y EA“.

Consideró, en cualquier caso, que será “muy difícil” que el Ayuntamiento pueda, “dentro de los instrumentos legales“, impedir “no sólo ya el paso del TAV“, sino la construcción del vertedero previsto.

El Partido Popular, por último, exigió ayer firmeza y una única postura en el Gobierno Vasco para no demorar más la Y vasca. El lehendakari tiene que poner orden entre sus socios de gobierno” aseguró, a través de un comunicado, el parlamentario popular Borja Semper.

 

El perro del hortelano Agosto 30, 2007

Archivado en: Berriak - Noticias, Gipuzkoa — Gipuzkoatik @ 7:33 am

El perro del hortelano es Ezker Batua. Ni ….. ni deja ……. EB de Arrasate aclara que el Ayuntamiento no impedirá la ‘Y’ vasca, sino que tratará de evitar las obras “desde la legalidad

El delegado del Gobierno en la CAV, Paulino Luesma, aseguró ayer que no consentirá que se obstaculice la ejecución de la Y vasca y recordó a ANV que no está dispuesto a permitir que “se perturbe la normal ejecución” de esta infraestructura. Por ello, ordenó a la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa que requiera de inmediato del Ayuntamiento de Arrasate una copia o extracto del acuerdo plenario por el que se rechazó la aprobación a las obras del TAV en este municipio.

Luesma se refirió así al acuerdo alcanzado el pasado lunes por el pleno del Consistorio de Arrasate, con los votos favorables de ANV (ostenta la Alcaldía), EB y Aralar, para “no dar el visto bueno al paso de esta infraestructura por el territorio“. El texto aprobado, rechazado por el PSE-EE y PNV y sobre el que se abstuvo EA, sostiene que el proyecto de la Y vasca “no está pensado desde la perspectiva del País Vasco y, por tanto, no cohesiona en absoluto, ni tampoco vertebra” el territorio.

Paulino Luesma subrayó que no consentirá que se obstaculice la ejecución de la línea de alta velocidad, por tratarse de “una obra de interés estratégico para Euskadi y para el resto de España, que cumple las condiciones legales para su realización y que goza de un amplísimo consenso político y social en Euskadi“. Asimismo, criticó el papel de la representación política de EB, que “antepone sus intereses partidistas al interés general, convirtiéndose en este caso en comparsa del nacionalismo extremista“.

En ese mismo sentido, el portavoz parlamentario del PSE-EE, José Antonio Pastor, consideró que “lo lógico” sería que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, “llamase al orden” al coordinador de EB , Javier Madrazo, cuyo partido es socio de PNV y EA en el Gobierno Vasco. En su opinión, el apoyo de EB en la moción de rechazo al paso del TAV es “una muestra más del desastre” del tripartito. Anunció, además, que el PSE-EE presentará una pregunta en la Cámara vasca en la que pedirá a Ibarretxe que explique si va a adoptar alguna medida para “cuajar una política unitaria” en Vitoria.

Lo que ha pasado en Arrasate es el traslado de lo que la dirección de EB ya ha hecho en repetidas ocasiones en el Parlamento Vasco, aunque quizás con un elemento que lo agrava, que es que, además de no apoyar el trazado de la Y vasca, coincide con ANV en hacer todo lo posible para evitar que el trazado discurra por el municipio“, agregó, en declaraciones a Europa Press .

Pastor afirmó que “cuando uno oye esas expresiones en un país como el nuestro, en el que hemos sufrido y seguimos sufriendo sabotajes y amenazas a las obras de la Y vasca, parece un poco preocupante que un partido que se dice democrático, que además es responsable de una cartera importante y es un partido de Gobierno, juegue al radicalismo un tanto utópico“.

Desde EB, por su parte, su concejal en Arrasate Joseba Ugalde dejó claro, en relación al documento aprobado el lunes, que el Consistorio “no va impedir” la construcción de la Y vasca, sino que se compromete a intentar, “dentro del marco de la legalidad” y de sus competencias, que las obras de la misma a su paso por la localidad “no se realicen“. Dijo, además, que si éstas se llevan finalmente a cabo, se buscará que “el daño que se va a hacer al municipio sea el menor posible“.

Ugalde reconoció que la Junta local no tiene “todos los instrumentos legales para impedir su paso” e insistió en que EB “no va impedir” la construcción del TAV, sino que lo que ha hecho es adquirir “un compromiso“, junto a ANV y Aralar, para “revisar las cuestiones en las que tenemos posibilidades legales, dentro de las atribuciones que tenemos como Ayuntamiento, para intentar que las obras no se realicen“.

No es verdad que EB o el Ayuntamiento va a impedir, no sé de qué formas, que no sean más que las legales, el paso del TAV por el municipio“, puntualizó. A su juicio, decir lo contrario es “una manipulación” con la “intencionalidad política de dañar la imagen de EB“.

Según indicó, la decisión de pedir que se paralicen las obras responde, en parte, a que el trazado del TAV en Arrasate incluye la construcción de dos vertederos de dimensiones muy importantes que “van a causar una serie de problemas muy importantes a nivel social y ambiental. Añadió, además, que existen otras afecciones, como la del monte Urdalaitz, “en el que va a hacerse un agujero de once kilómetros de longitud y unos 200 metros de anchura“.

El concejal de EB recordó que la oposición de este partido al TAV se debe también a “otras consideraciones económicas, sociales y medioambientales” y recordó que, aunque forma parte del Ejecutivo vasco, que apoya este proyecto, Ezker Batua puede tener sus propias posturas “al margen de las que tengan PNV y EA“.

Consideró, en cualquier caso, que será “muy difícil” que el Ayuntamiento pueda, “dentro de los instrumentos legales“, impedir “no sólo ya el paso del TAV“, sino la construcción del vertedero previsto.

El Partido Popular, por último, exigió ayer firmeza y una única postura en el Gobierno Vasco para no demorar más la Y vasca. El lehendakari tiene que poner orden entre sus socios de gobierno” aseguró, a través de un comunicado, el parlamentario popular Borja Semper.

 

Encuesta de la UPV Agosto 29, 2007

Archivado en: Berriak - Noticias, Inkestak - Encuestas — Gipuzkoatik @ 11:47 am

Noticia que aparece en la web de El Correo. Llama mucho la atención que un medio españolista publique algo así. Me hace dudar que lo hayan leído.

La satisfacción de los vascos con el Estatuto de autonomía se reduce un 5% en los últimos cinco años

El número de vascos satisfecho con el Estatuto de autonomía se redujo un 5% en los últimos cinco años a la vez que el de los insatisfechos creció un 4%. Además, los vascos con sentimientos nacionalistas aumentaron un 9% en los últimos cinco años mientras que los no nacionalistas se redujeron un 2%.

Según un estudio elaborado por la Universidad del País vasco (UPV), para el periodo 2002-2007, el número de vascos parcialmente satisfechos con el Estatuto creció un 2 por ciento. El año con más vascos satisfechos con esta Ley orgánica fue 2003, con un 34%, y 2005 cuando se registraron más ciudadanos vascos insatisfechos con el Estatuto.

Por otro lado, en cuanto a la opinión que han tenido los vascos durante ese periodo si se hubiese votado en esos momentos la Constitución, el informe destaca el aumento de la abstención en un 12%, pasando de un 7% en 2002 a un 10% este año. El número de vascos que votarían favorablemente aumentó sólo un uno por ciento, y los que votarían en contra se mantuvieron en un 24%. El año con más vascos que apoyarían a la Constitución fue 2004, un 38%, mientras que 2004 y 2005 fueron los años en los que hubo más rechazo, un 36%.

Sentimiento nacionalista

Asimismo, según datos del informe, el número de vascos con sentimientos nacionalistas aumentó un 9% en los últimos cinco años mientras que el de no nacionalistas se redujo un 2%. En el citado periodo el año que registró un mayor número de vascos con sentimientos nacionalistas fue 2006, un 46% y el que menos 2002, un 36%.

Por otro lado, en 2002 se contabilizó el mayor número de vascos con sentimientos no nacionalistas, un 57%, y en 2005 y 2006 el menor, un 47%.

 

Encuesta de la UPV Agosto 29, 2007

Archivado en: Berriak - Noticias, Inkestak - Encuestas — gaizkine @ 11:47 am

Noticia que aparece en la web de El Correo. Llama mucho la atención que un medio españolista publique algo así. Me hace dudar que lo hayan leído.

La satisfacción de los vascos con el Estatuto de autonomía se reduce un 5% en los últimos cinco años

El número de vascos satisfecho con el Estatuto de autonomía se redujo un 5% en los últimos cinco años a la vez que el de los insatisfechos creció un 4%. Además, los vascos con sentimientos nacionalistas aumentaron un 9% en los últimos cinco años mientras que los no nacionalistas se redujeron un 2%.

Según un estudio elaborado por la Universidad del País vasco (UPV), para el periodo 2002-2007, el número de vascos parcialmente satisfechos con el Estatuto creció un 2 por ciento. El año con más vascos satisfechos con esta Ley orgánica fue 2003, con un 34%, y 2005 cuando se registraron más ciudadanos vascos insatisfechos con el Estatuto.

Por otro lado, en cuanto a la opinión que han tenido los vascos durante ese periodo si se hubiese votado en esos momentos la Constitución, el informe destaca el aumento de la abstención en un 12%, pasando de un 7% en 2002 a un 10% este año. El número de vascos que votarían favorablemente aumentó sólo un uno por ciento, y los que votarían en contra se mantuvieron en un 24%. El año con más vascos que apoyarían a la Constitución fue 2004, un 38%, mientras que 2004 y 2005 fueron los años en los que hubo más rechazo, un 36%.

Sentimiento nacionalista

Asimismo, según datos del informe, el número de vascos con sentimientos nacionalistas aumentó un 9% en los últimos cinco años mientras que el de no nacionalistas se redujo un 2%. En el citado periodo el año que registró un mayor número de vascos con sentimientos nacionalistas fue 2006, un 46% y el que menos 2002, un 36%.

Por otro lado, en 2002 se contabilizó el mayor número de vascos con sentimientos no nacionalistas, un 57%, y en 2005 y 2006 el menor, un 47%.

 

Transversalidad y pragmatismo Agosto 29, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — Gipuzkoatik @ 7:09 am

Josu Ikatzategi en Noticias de Gipuzkoa.

Llevamos una temporada a vueltas con los acuerdos transversales, su necesidad o sus desventajas, la conveniencia de ser pragmáticos. El acuerdo transversal tiene una propiedad positiva que todos admitimos: intenta incorporar al máximo de ciudadanos a un acuerdo. Todos admitimos que eso es deseable. Y muchos pensamos que si de verdad se tratara de acercar a los ciudadanos, sería más fácil y factible. Sin embargo, se trata, en primera instancia, de poner de acuerdo a dirigentes políticos y esto complica el tema.

En la práctica el intento de llegar a acuerdos transversales está condenado al fracaso. Algunos consideramos el Estatuto de Gernika, en su integridad, tal y como nos lo explicaron cuando nos pidieron el voto favorable, como un acuerdo de mínimos sobre el que basar nuestra convivencia con el Estado español.

Sin embargo tanto el PP como el PSOE, que se dicen fervientes defensores de la legalidad y del Estatuto de Autonomía, se han declarado en repetidas ocasiones contrarios a su desarrollo integral. Incluso han realizado intentos de anularlo (recordemos el intento Mayor Oreja-Redondo y las voces de aliento de Fraga).

Consecuentemente, es inocente pensar que esos grupos van a acordar algo que supere al Estatuto que no quieren completar. Por ello, condicionar los pasos que una mayoría de ciudadanos queremos dar para superar y, sobre todo, garantizar que no va a haber nuevas actuaciones limitativas al nuevo estatus, supone admitir el derecho al veto del PP y PSOE y negar a la ciudadanía vasca la opción a desarrollar sus derechos, incluso alcanzar la independencia si así lo decidiéramos. Supone conceder el derecho de decisión a la minoría.

Mi amigo Josu Jon ponía recientemente como ejemplo de transversalidad la actuación de NaBai. Me parece un ejemplo desafortunado. En primer lugar, porque el acuerdo alcanzado entre navarros fue vetado en España. Lo mismo pasaría en nuestra Comunidad, como antes pasó en Catalunya. En segundo lugar, porque se trataba de un acuerdo postelectoral con el fin de ofrecer una estabilidad y características de gobernar distintas a las que se han sufrido en Navarra en los últimos años y que ahora seguirán sufriendo gracias al PSOE.

Igualmente se argumenta de que no se puede plantear reivindicaciones ni negociarlas mientras haya violencia. Dejando constancia expresa de que condeno toda acción y práctica violenta, sea política, legal, social o de género, sangrienta o de guante blanco, considero que paralizar las acciones políticas por existencia de violencia es un error grave. Es tanto como conceder el dominio de la agenda político-social a los violentos. Durante el franquismo hicimos política. Y durante el franquismo había violencia. Y como respuesta a esa violencia surgió ETA. ¿Vamos a dejar que sea ETA la que nos diga cuándo podemos sentarnos a buscar soluciones entre las distintas sensibilidades socio-políticas? Eso es favorecerle.

¿Vamos a dejar de ejercitar acciones políticas por la existencia de leyes que limitan su ejercicio o suponen abiertas amenazas a ciertas pretensiones políticas? ¿Vamos a dejar de ejercitar acciones políticas porque algunos jueces den interpretaciones restrictivas, en especial para un bando, a leyes ya de por sí restrictivas de derechos? Mi posición es de un no rotundo. Al contrario, su existencia es la que más debe obligarnos a actuar políticamente, precisamente para superar su amenaza y trabajar por una sociedad en la cual todo atisbo de violencia sea superado dando paso al diálogo y esfuerzo de mutua comprensión como base de entendimiento entre las personas.

Los ciudadanos queremos centralidad; es cierto, pero también queremos claridad de planteamientos, cumplimiento de promesas y programas, recuperación del medio ambiente, eficacia y austeridad de gasto.

El pragmatismo es una cualidad muy positiva: nos permite actuar con eficacia. La utopía es una necesidad: no avanzaremos, no romperemos moldes y tabús si carecemos de ella. En el equilibrio entre ambas está la virtud. Pero en caso de duda, y si queremos ser fieles a nuestras ideas, optemos por la utopía. No olvidemos el viejo dicho: vive como piensas, de lo contrario pensarás como vives.

 

Transversalidad y pragmatismo Agosto 29, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — Gipuzkoatik @ 7:09 am

Josu Ikatzategi en Noticias de Gipuzkoa.

Llevamos una temporada a vueltas con los acuerdos transversales, su necesidad o sus desventajas, la conveniencia de ser pragmáticos. El acuerdo transversal tiene una propiedad positiva que todos admitimos: intenta incorporar al máximo de ciudadanos a un acuerdo. Todos admitimos que eso es deseable. Y muchos pensamos que si de verdad se tratara de acercar a los ciudadanos, sería más fácil y factible. Sin embargo, se trata, en primera instancia, de poner de acuerdo a dirigentes políticos y esto complica el tema.

En la práctica el intento de llegar a acuerdos transversales está condenado al fracaso. Algunos consideramos el Estatuto de Gernika, en su integridad, tal y como nos lo explicaron cuando nos pidieron el voto favorable, como un acuerdo de mínimos sobre el que basar nuestra convivencia con el Estado español.

Sin embargo tanto el PP como el PSOE, que se dicen fervientes defensores de la legalidad y del Estatuto de Autonomía, se han declarado en repetidas ocasiones contrarios a su desarrollo integral. Incluso han realizado intentos de anularlo (recordemos el intento Mayor Oreja-Redondo y las voces de aliento de Fraga).

Consecuentemente, es inocente pensar que esos grupos van a acordar algo que supere al Estatuto que no quieren completar. Por ello, condicionar los pasos que una mayoría de ciudadanos queremos dar para superar y, sobre todo, garantizar que no va a haber nuevas actuaciones limitativas al nuevo estatus, supone admitir el derecho al veto del PP y PSOE y negar a la ciudadanía vasca la opción a desarrollar sus derechos, incluso alcanzar la independencia si así lo decidiéramos. Supone conceder el derecho de decisión a la minoría.

Mi amigo Josu Jon ponía recientemente como ejemplo de transversalidad la actuación de NaBai. Me parece un ejemplo desafortunado. En primer lugar, porque el acuerdo alcanzado entre navarros fue vetado en España. Lo mismo pasaría en nuestra Comunidad, como antes pasó en Catalunya. En segundo lugar, porque se trataba de un acuerdo postelectoral con el fin de ofrecer una estabilidad y características de gobernar distintas a las que se han sufrido en Navarra en los últimos años y que ahora seguirán sufriendo gracias al PSOE.

Igualmente se argumenta de que no se puede plantear reivindicaciones ni negociarlas mientras haya violencia. Dejando constancia expresa de que condeno toda acción y práctica violenta, sea política, legal, social o de género, sangrienta o de guante blanco, considero que paralizar las acciones políticas por existencia de violencia es un error grave. Es tanto como conceder el dominio de la agenda político-social a los violentos. Durante el franquismo hicimos política. Y durante el franquismo había violencia. Y como respuesta a esa violencia surgió ETA. ¿Vamos a dejar que sea ETA la que nos diga cuándo podemos sentarnos a buscar soluciones entre las distintas sensibilidades socio-políticas? Eso es favorecerle.

¿Vamos a dejar de ejercitar acciones políticas por la existencia de leyes que limitan su ejercicio o suponen abiertas amenazas a ciertas pretensiones políticas? ¿Vamos a dejar de ejercitar acciones políticas porque algunos jueces den interpretaciones restrictivas, en especial para un bando, a leyes ya de por sí restrictivas de derechos? Mi posición es de un no rotundo. Al contrario, su existencia es la que más debe obligarnos a actuar políticamente, precisamente para superar su amenaza y trabajar por una sociedad en la cual todo atisbo de violencia sea superado dando paso al diálogo y esfuerzo de mutua comprensión como base de entendimiento entre las personas.

Los ciudadanos queremos centralidad; es cierto, pero también queremos claridad de planteamientos, cumplimiento de promesas y programas, recuperación del medio ambiente, eficacia y austeridad de gasto.

El pragmatismo es una cualidad muy positiva: nos permite actuar con eficacia. La utopía es una necesidad: no avanzaremos, no romperemos moldes y tabús si carecemos de ella. En el equilibrio entre ambas está la virtud. Pero en caso de duda, y si queremos ser fieles a nuestras ideas, optemos por la utopía. No olvidemos el viejo dicho: vive como piensas, de lo contrario pensarás como vives.

 

Navarra en venta, sainete en tres actos Agosto 28, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — Gipuzkoatik @ 9:50 am

Artículo de opinión de Uxue Barkos en Noticias de Gipuzkoa.

ALGO huele a podrido en el reino de Dinamarca…” Hamlet , acto I.

Nos lo quisieron contar como un drama shakesperiano -Navarra, el ser o no ser de España- pero ni los actores, ni la trama elegida por los urdidores tienen categoría tal: el manido y pobre “Navarra se vende” ha quedado en un mal sainete. Tan malo en su estructura, que una vez concluido ni tan siquiera dibuja con un mínimo de nitidez el desenlace: tenemos presidente, pero investido bajo la amenaza de la moción de censura; tenemos presidente, pero que en su misma investidura amenaza con adelanto electoral. Y para colmo de incoherencia soez, estos son los argumentos de quienes han querido disfrazar su papel en el sainete con la escenografía de la estabilidad. Por el contrario, y como siempre, el único pagano de la situación, el ciudadano. Esta vez, los hombres y mujeres de Navarra.

Primer Acto La manifestación

Como prólogo, los meses interminables de alerta, o más que alerta alarma ante la hipotética venta que Zapatero haría de Navarra como pago político en las conversaciones con ETA. Meses de alarma y miedo que sin embargo no iban más allá del amago… ¡porque todo era prólogo! El sainete no comenzaría hasta no tener dibujado bien nítido el horizonte de las elecciones. Y llegó el día. 17 de marzo, una convocatoria multitudinaria para sacar a escena el miedo bien calculado con el que manejar el escenario pre-electoral. De nada valía el final de facto del alto el fuego; de nada por lo tanto el final del supuesto peligro anunciado. Había que escenificar en Pamplona un ejercicio de fuerza sacando el miedo a la calle. Y lo hicieron: escenografía pintoresca -boinas rojas desempolvadas conviviendo con toro-osbornes neoimperiales-; ordenamiento puntilloso y forzado de la jerarquía foral en primera fila y la central en segunda; alguna corbata convergente y despistada; y como colofón -quedará para los restos- en las mesitas de oferta de banderas, precio sólo para la rojigualda. Un escenario colorista y pinturero tanto como los monólogos, todos ellos sólo uno en el mensaje: Navarra seguía en peligro hasta las elecciones, porque los socialistas, porque Zapatero estaba dispuesto a vender Navarra a los terroristas.

Segundo Acto Las elecciones, Navarra objeto-sujeto

Y sobre los ecos del primer acto se construyó el segundo… ¡en dirección contraria! Ahora los socialistas eran el socio necesario. Sólo ellos, sólo Zapatero podía asegurar el futuro de Navarra, eso sí: en la dirección marcada por UPPN . El otrora responsable de los desvelos, de los miedos de los mejores navarros se convertía en las semanas previas al 27 de mayo en el llamado a salvar Navarra. Si no, el caos. Y los hombres y mujeres de la Comunidad Foral hablaron el 27 de mayo. El dato cierto, fuerte y claro es que UPPN no consiguió la mayoría absoluta. Así, el socio necesario pasaba a ser el socio deseado. Y en la mejor estructura sainetesca, los insultados, los despreciados, los vilipendiados pasaban a ser los deseados, sin mayor solución de continuidad. ¿Coherencia, para qué? Pero hubo un hecho en todo este sainete, esta vez con tintes de drama, que permitió a unos y otros disfrazar de coherencia mínima el último acto: el comunicado de ETA rompiendo de modo oficial el alto el fuego. La decisión de los hombres y mujeres de Navarra valía ya de poco. Navarra como sujeto político, protagonista y responsable de su futuro volvía de nuevo a segundo plano para dar paso una vez más a ser la Navarra objeto, objeto de afán partidario que jugaron y decidieron populares, socialistas, con ETA como señuelo de sus intereses.

Tercer Acto Navarra en multipropiedad

Tenían razón los populares: Navarra se vendía. Y tenían razón los populares, la vendían los socialistas. Lo que nunca dijeron los populares es que se la vendían a ellos y que ellos estaban dispuestos a comprarla. Lo que quizá no sepan los populares (ni sabemos muchos, pero queda la certeza de la lógica) es que si ha sido vendida lo ha podido ser también en la línea que ellos apuntaban, y por lo tanto: ¡en multipropiedad! No lo digo yo, lo dijo el propio presidente Sanz a las pocas horas de su investidura: sin el comunicado de ETA, su cuarta presidencia no se hubiera producido.

Más allá del sainete, está la realidad de una sociedad con deseo de cambio y que se expresará cuantas veces sea necesario. Madrid no puede imponer una sola vez más a Navarra una democracia de baja calidad que no respete el ámbito de decisión de sus ciudadanos. El mapa político de Navarra nada tiene que ver con la pretendida gobernabilidad pactada en Gobelas. Ni UPN puede hacer guiños más allá de gestos intrascendentes a riesgo de que su militancia y votantes acaben bizcos de tanta falsa seña en la partida; ni su pretendida voluntad de formar grupo parlamentario en el Congreso será admitida por parte importante de su electorado ni, por supuesto, por un PP que no permite en su seno diferencias más allá de su rancio españolismo. Pero mucho peor se avecina el panorama de un PSN, forzado a aceptar la indignidad de contravenir la voluntad de sus votantes, de su militancia y de sus dirigentes y representantes. El presidente Zapatero ha perdido una inmejorable oportunidad para hacer pedagogía del Estado plurinacional que tanto predicó al inicio de la legislatura y que practicó en Cataluña y Galicia; anteponer hipotéticos cálculos electorales rindiéndose a las presiones del PP es una clara muestra de incoherencia política y de falta de proyecto.

De ETA sería mejor ni hablar, si no fuera porque han sido y son los más interesados en hacer imposible el cambio que anhela la sociedad navarra; un cambio que por supuesto empieza por la convivencia pacífica que sus pistolas, su extorsión y su violencia callejera nos han negado a todos; y su entorno político, en esta situación que vulnera el ámbito de decisión navarro, calla, luego otorga, la componenda PSOE-PP que evita la gobernabilidad con fuerzas abertzales en Nafarroa.

Todo este escenario político repleto de incoherencias sólo obedece a un fenómeno surgido hace ahora poco más de tres años. La unidad en torno a un proyecto político que, mal que les pese a muchos, va más allá de meros símbolos identitarios y que es profundamente plural, social y transversal. Nafarroa Bai nació con la voluntad de aportar a la sociedad un proyecto con nuevas formas de hacer política. Es ese aire fresco y el hartazgo de ser gobernados por los de siempre, como siempre y para lo de siempre lo que en sólo tres años ha llevado a Nafarroa Bai a ser la segunda fuerza política de Navarra, en algunos casos como el de Pamplona con el doble de representación que la tercera fuerza. Saben todos que esto ya no se detiene. Así que si alguno de los tres actores ha tenido alguna vez la tentación de ver en Nafarroa Bai al apaleado de su sainete, se equivoca… como siempre.

Nos queda camino amplio y limpio por delante, aunque arduo. Nos quedan retos como la articulación de una estructura interna más sólida porque nos lo pide la situación actual; nos queda dar respuesta a todas aquellas voces que piden compartir y militar, trabajar y aportar al proyecto; nos queda trabajo y nos esperan resultados. El reto es nuestro y de todos. De Nafarroa Bai y del conjunto de la sociedad navarra. Desde luego, algo huele a podrido en el Reyno de Navarra.

 

Navarra en venta, sainete en tres actos Agosto 28, 2007

Archivado en: Iritzia - Opinión — gaizkine @ 9:50 am

Artículo de opinión de Uxue Barkos en Noticias de Gipuzkoa.

ALGO huele a podrido en el reino de Dinamarca…” Hamlet , acto I.

Nos lo quisieron contar como un drama shakesperiano -Navarra, el ser o no ser de España- pero ni los actores, ni la trama elegida por los urdidores tienen categoría tal: el manido y pobre “Navarra se vende” ha quedado en un mal sainete. Tan malo en su estructura, que una vez concluido ni tan siquiera dibuja con un mínimo de nitidez el desenlace: tenemos presidente, pero investido bajo la amenaza de la moción de censura; tenemos presidente, pero que en su misma investidura amenaza con adelanto electoral. Y para colmo de incoherencia soez, estos son los argumentos de quienes han querido disfrazar su papel en el sainete con la escenografía de la estabilidad. Por el contrario, y como siempre, el único pagano de la situación, el ciudadano. Esta vez, los hombres y mujeres de Navarra.

Primer Acto La manifestación

Como prólogo, los meses interminables de alerta, o más que alerta alarma ante la hipotética venta que Zapatero haría de Navarra como pago político en las conversaciones con ETA. Meses de alarma y miedo que sin embargo no iban más allá del amago… ¡porque todo era prólogo! El sainete no comenzaría hasta no tener dibujado bien nítido el horizonte de las elecciones. Y llegó el día. 17 de marzo, una convocatoria multitudinaria para sacar a escena el miedo bien calculado con el que manejar el escenario pre-electoral. De nada valía el final de facto del alto el fuego; de nada por lo tanto el final del supuesto peligro anunciado. Había que escenificar en Pamplona un ejercicio de fuerza sacando el miedo a la calle. Y lo hicieron: escenografía pintoresca -boinas rojas desempolvadas conviviendo con toro-osbornes neoimperiales-; ordenamiento puntilloso y forzado de la jerarquía foral en primera fila y la central en segunda; alguna corbata convergente y despistada; y como colofón -quedará para los restos- en las mesitas de oferta de banderas, precio sólo para la rojigualda. Un escenario colorista y pinturero tanto como los monólogos, todos ellos sólo uno en el mensaje: Navarra seguía en peligro hasta las elecciones, porque los socialistas, porque Zapatero estaba dispuesto a vender Navarra a los terroristas.

Segundo Acto Las elecciones, Navarra objeto-sujeto

Y sobre los ecos del primer acto se construyó el segundo… ¡en dirección contraria! Ahora los socialistas eran el socio necesario. Sólo ellos, sólo Zapatero podía asegurar el futuro de Navarra, eso sí: en la dirección marcada por UPPN . El otrora responsable de los desvelos, de los miedos de los mejores navarros se convertía en las semanas previas al 27 de mayo en el llamado a salvar Navarra. Si no, el caos. Y los hombres y mujeres de la Comunidad Foral hablaron el 27 de mayo. El dato cierto, fuerte y claro es que UPPN no consiguió la mayoría absoluta. Así, el socio necesario pasaba a ser el socio deseado. Y en la mejor estructura sainetesca, los insultados, los despreciados, los vilipendiados pasaban a ser los deseados, sin mayor solución de continuidad. ¿Coherencia, para qué? Pero hubo un hecho en todo este sainete, esta vez con tintes de drama, que permitió a unos y otros disfrazar de coherencia mínima el último acto: el comunicado de ETA rompiendo de modo oficial el alto el fuego. La decisión de los hombres y mujeres de Navarra valía ya de poco. Navarra como sujeto político, protagonista y responsable de su futuro volvía de nuevo a segundo plano para dar paso una vez más a ser la Navarra objeto, objeto de afán partidario que jugaron y decidieron populares, socialistas, con ETA como señuelo de sus intereses.

Tercer Acto Navarra en multipropiedad

Tenían razón los populares: Navarra se vendía. Y tenían razón los populares, la vendían los socialistas. Lo que nunca dijeron los populares es que se la vendían a ellos y que ellos estaban dispuestos a comprarla. Lo que quizá no sepan los populares (ni sabemos muchos, pero queda la certeza de la lógica) es que si ha sido vendida lo ha podido ser también en la línea que ellos apuntaban, y por lo tanto: ¡en multipropiedad! No lo digo yo, lo dijo el propio presidente Sanz a las pocas horas de su investidura: sin el comunicado de ETA, su cuarta presidencia no se hubiera producido.

Más allá del sainete, está la realidad de una sociedad con deseo de cambio y que se expresará cuantas veces sea necesario. Madrid no puede imponer una sola vez más a Navarra una democracia de baja calidad que no respete el ámbito de decisión de sus ciudadanos. El mapa político de Navarra nada tiene que ver con la pretendida gobernabilidad pactada en Gobelas. Ni UPN puede hacer guiños más allá de gestos intrascendentes a riesgo de que su militancia y votantes acaben bizcos de tanta falsa seña en la partida; ni su pretendida voluntad de formar grupo parlamentario en el Congreso será admitida por parte importante de su electorado ni, por supuesto, por un PP que no permite en su seno diferencias más allá de su rancio españolismo. Pero mucho peor se avecina el panorama de un PSN, forzado a aceptar la indignidad de contravenir la voluntad de sus votantes, de su militancia y de sus dirigentes y representantes. El presidente Zapatero ha perdido una inmejorable oportunidad para hacer pedagogía del Estado plurinacional que tanto predicó al inicio de la legislatura y que practicó en Cataluña y Galicia; anteponer hipotéticos cálculos electorales rindiéndose a las presiones del PP es una clara muestra de incoherencia política y de falta de proyecto.

De ETA sería mejor ni hablar, si no fuera porque han sido y son los más interesados en hacer imposible el cambio que anhela la sociedad navarra; un cambio que por supuesto empieza por la convivencia pacífica que sus pistolas, su extorsión y su violencia callejera nos han negado a todos; y su entorno político, en esta situación que vulnera el ámbito de decisión navarro, calla, luego otorga, la componenda PSOE-PP que evita la gobernabilidad con fuerzas abertzales en Nafarroa.

Todo este escenario político repleto de incoherencias sólo obedece a un fenómeno surgido hace ahora poco más de tres años. La unidad en torno a un proyecto político que, mal que les pese a muchos, va más allá de meros símbolos identitarios y que es profundamente plural, social y transversal. Nafarroa Bai nació con la voluntad de aportar a la sociedad un proyecto con nuevas formas de hacer política. Es ese aire fresco y el hartazgo de ser gobernados por los de siempre, como siempre y para lo de siempre lo que en sólo tres años ha llevado a Nafarroa Bai a ser la segunda fuerza política de Navarra, en algunos casos como el de Pamplona con el doble de representación que la tercera fuerza. Saben todos que esto ya no se detiene. Así que si alguno de los tres actores ha tenido alguna vez la tentación de ver en Nafarroa Bai al apaleado de su sainete, se equivoca… como siempre.

Nos queda camino amplio y limpio por delante, aunque arduo. Nos quedan retos como la articulación de una estructura interna más sólida porque nos lo pide la situación actual; nos queda dar respuesta a todas aquellas voces que piden compartir y militar, trabajar y aportar al proyecto; nos queda trabajo y nos esperan resultados. El reto es nuestro y de todos. De Nafarroa Bai y del conjunto de la sociedad navarra. Desde luego, algo huele a podrido en el Reyno de Navarra.