GIPUZKOATIK

¿Lo difícil puede ser fácil? julio 1, 2007

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas,Gipuzkoa — Gipuzkoatik @ 10:10 am

Una muy interesante entrevista en Diario Vasco a Iñaki Galdos.

En las últimas semanas, Iñaki Galdos ha sido un mar de dudas. Pero ha llegado ya el momento de decidir con quién pacta la futura Diputación de Gipuzkoa. Mañana lunes va a proponer a la asamblea de su partido que se decante al final por un pacto con el PNV y no por el PSE. Reconoce que no ha sido una elección fácil. Y sostiene, además, que el mero hecho de reflexionar sobre la posibilidad de una alianza transversal «ha roto un tabú».

-¿Qué va a proponer usted a la asamblea de su partido? Parece que van a acabar ustedes pactando con el PNV

-Es un dato conocido que nosotros establecimos una línea prioritaria de conversaciones con el PNV y que a día de hoy esas conversaciones van por buen camino. Nosotros tampoco hemos cerrado aún del todo las puertas al PSE, pensamos que hemos jugado con lealtad con él, le hemos informado en todo momento pero a 24 horas de nuestra asamblea regional la opción del PNV tiene más peso.

-Algunos pueden decir que ustedes han estado mareando la perdiz durante estas semanas al elevar su precio para negociar cuando desde un principio tenían muy claro el pacto con el PNV

-Eso es absolutamente incierto. Quien conoce la trayectoria que hemos tenido en las últimas semanas sabe que hemos abierto en el seno de nuestro partido un debate impensable, pero absolutamente sereno, sensato, responsable y enriquecedor. Cuando abrimos la posibilidad de un pacto con el PNV o con el PSE lo hicimos porque las dos posibilidades eran viables. Nosotros no hemos jugado con el PNV ni con el PSE. Lo que yo tengo claro es que si después de la convulsión electoral del 27 de mayo hubiéramos corrido a cerrar un acuerdo electoral tanto con el PNV como con el PSE habríamos cometido una gran irresponsabilidad, porque nosotros dijimos que había que aprovechar esa convulsión para iniciar en el seno de la sociedad guipuzcoana un período de reflexión que es absolutamente necesario planteando cuestiones que para algunos seguían siendo tabús sobre el futuro del nacionalismo, la regeneración de la política o la colaboración transversal entre nacionalistas y no nacionalistas.

-¿Por qué tiene más opciones el pacto con el PNV?

-Ni yo mismo hubiera pensando que en el seno de EA de Gipuzkoa, que es la territorial del partido que más ha apoyado una coalición estratégica con el PNV, se iba a iniciar ese debate. Nosotros hemos sido los valedores dentro de nuestra formación de una coalición con el PNV y seguimos siéndolo porque pensamos que el nacionalismo institucional e histórico debe ir de la mano de manera estratégica. No obstante, no podemos cerrar los ojos a la realidad social y electoral guipuzcoana, no podemos obviar que el nacionalismo que representamos tanto en el PNV como EA ha salido debilitado de las urnas y hubiera sido irresponsable obviar que el PSE ha ganado las elecciones en Gipuzkoa con 5.000 votos de ventaja respecto al PNV. Conocidas estas realidades, para nosotros era absolutamente necesario emprender un proceso interno de reflexión y ver qué era lo mejor para la sociedad guipuzcoana y para el nacionalismo del futuro.

-¿Y qué han debatido?

-Nos hacemos dos preguntas. ¿Estamos acertando con nuestro discurso? Pues no. ¿Es necesario en Gipuzkoa y en Euskal Herria empezar a tejer complicidades en clave más transversal y mirarnos a los ojos sectores nacionalistas y no nacionalistas? Sí. A partir de ahí hemos abierto un debate interesante. Independientemente de la solución final, nos parece que hemos iniciado un camino en el que queremos profundizar

-Dice Ibarretxe que el tripartito es “cauce central” en Euskadi. ¿Está de acuerdo?

-Siguiendo con el cauce como metáfora, diríamos que es un cauce que lleva poca agua, y siguiendo con el símil, es un cauce con muchos remolinos. Soy un firme defensor de que aquello que representa el PNV, EA, EB, incluso Aralar en un futuro, siga siendo el eje vertebrador de la política en este país, pero no podemos cerrar los ojos a una evidencia. El tripartito ya es insuficiente en algunas instituciones -Araba, Gasteiz, Donostia- y en otros sitios, siendo suficiente materialmente, parece poco conveniente en función de los programas electorales de cada partido. Hablar del tripartito como cauce central sin tener en cuenta estos factores me parece excesivamente voluntarista e ingenuo. Yo he apostado para que se den las condiciones que hagan posible que el tripartito se reprodujera en Gipuzkoa. Estoy hablando de una serie de condiciones que a día de hoy no se cumplen porque las diferencias de programa son evidentes. Me parecería cometer un fraude contra la sociedad guipuzcoana un gobierno de coalición como si no hubiera pasado nada.

-¿Pero está vetando EA la presencia de EB y Aralar en el gobierno foral de Gipuzkoa?

-De ninguna manera estamos vetando a nadie. Ojalá su presencia fuera posible sea con el PNV o con el PSE. Fueron EB y Aralar quienes pusieron unas condiciones determinadas para formar parte del gobierno. Nosotros queremos que exista una colaboración con EB y Aralar.

-¿Ha sentido EA vértigo de un pacto con el PSE?

-No niego que en ciertos sectores de EA de Gipuzkoa existe no sé si vértigos pero sí recelos y prejuicios a la hora de gobernar con el PSE. Muchas veces funcionan muchas inercias. Pero el mero hecho de que nos hayamos planteado con absoluta seriedad gobernar con el PSE una vez realizado el análisis postelectoral ya nos parece un avance. No me parece baladí. Una de las cuestiones más difíciles para justificar una postura abierta de pacto con el PSE es cómo compatibilizar una apuesta por la coalición electoral con el PNV, que para nosotros sigue vigente, con un gobierno con el PSE que excluya al PNV. La mayoría de nuestra gente ve muy difícil, e incluso incompatible, defender una coalición con el PNV y a la vez mandarlo a la oposición.

-Los socialistas les han hecho una oferta de gobierno generosa

-Sí, y yo hago un balance muy positivo de nuestras relaciones con el PSE. Pienso que se han tejido complicidades que espero que en el futuro den sus frutos y haber compartido horas de reflexión con el PSE ha sido absolutamente enriquecedor porque desde nuestra discrepancia hemos podido hacer análisis conjuntos sobre el futuro del país. No hemos planteado las negociaciones sobre un mercado del que queramos sacar tajada. Para nosotros es algo mucho más serio.

-¿Un posible acuerdo entre el PSN y Nafarroa Bai influiría?

-En el tiempo no va a influir. A mí me hubiera gustado que en el Partido Socialista hubiera habido un esfuerzo similar al que algunos hemos hecho en clave autocrítica en el mundo nacionalista y hubiera dado pasos al frente en clave de regeneración y catarsis tocando con valentía cuestiones tabús.

-¿Qué tal se lleva EA de Gipuzkoa con el PNV de Joseba Egibar?

-Hay una leyenda urbana que dice que las relaciones entre Iñaki Galdos y Joseba Egibar son malas y yo quisiera desmentir esa afirmación. Con Egibar tengo una relación fluida y buena, aunque es obvio que en algunos aspectos estratégicos e ideológicos tenemos nuestras discrepancias.

-¿En qué se concreta su propuesta de regeneración política?

– En primer lugar en hacer una autocrítica y en segundo lugar en hacer nuevos discursos y nuevas estrategias. El nacionalismo histórico e institucional ha cometido errores evidentes. Ciertos sectores se han visto embaucados una vez más por la estrategia y la dialéctica de la izquierda abertzale oficial y han dado la impresión de que estaban minusvalorando la vía estatutaria emprendida hace tres décadas que, con todos sus defectos, fue absolutamente acertada y gracias a la cual Euskal Herria se ha podido construir. De la misma manera, ha aflorado en algunos sectores el sentimiento de que había que dar una pista de aterrizaje a la izquierda abertzale, cuando se ha convertido una vez más en una pista de repostaje. Y, en tercer lugar, diría que el nacionalismo que representamos ha dado la imagen, tal vez errónea, de que estaba renunciando al necesario liderazgo institucional. Es cierto que cada vez es más difícil conectar con nuevas generaciones de la sociedad, por eso abogamos por elaborar un nuevo discurso de cara al futuro sin que eso suponga renuncia ideológica.

-¿Va a ser la nueva Diputación una pieza en la estrategia nacionalista en defensa del derecho de decisión?

-El derecho de decisión del pueblo vasco no es una cuestión nacionalista, estamos hablando de ese derecho en clave absolutamente democrática y no nos gustaría que esa reivindicación fuera interpretada como algo nacionalista o frentista. Nosotros dijimos que íbamos a poner los siete junteros al servicio de una Gipuzkoa moderna, avanzada, justa, en primera línea, al servicio de una buena gestión, de una necesaria catarsis en el nacionalismo. Si nos decantamos por el PNV, no vamos a facilitar ninguna estrategia frentista ni acumuladora de fuerzas, ése no es el mensaje que nos ha lanzado la sociedad. Soy de los que opinan que la construcción nacional y social de un pueblo se hace sobre todo con la construcción día a día desde las instituciones. Como abertzale no soy amigo ni de atajos ni de manifiestos y soflamas grandilocuentes y románticas que, si bien pueden producir efervescencias momentáneas, llevan al final a una frustración.

-Ustedes plantean también una propuesta de cambio y transparencia en el funcionamiento de las instituciones forales. ¿El PNV aceptará esas medidas?

-La sociedad guipuzcoana ha mandado el pasado 27 de mayo un mensaje muy claro, así no podemos seguir, el divorcio entre la sociedad y la política es cada vez mayor y vemos absolutamente necesario establecer unas pautas de comportamiento honesto, transparente y limpio. Estamos satisfechos de la buena acogida que ha tenido nuestra propuesta en el PNV y en el PSE.

-Pues EB dice que hasta el momento ustedes se han opuesto a todas esas medidas por la transparencia desde el gobierno foral.

-EB está manipulando esta cuestión de una forma patética. Dicen que nos negamos a constituir una comisión de investigación para el caso de la Hacienda de Irun. Lo único que dijimos nosotros, al igual que lo hicieron el PNV y el PSE, es que a instancias de la Fiscalía todavía no se daban las condiciones para que se constituyera esa comisión de investigación que se va a formar en breve en las Juntas.

-¿El diputado de Hacienda será de EA?

-Sí.

-¿Los proyectos estratégicos para Gipuzkoa condicionan tanto?

-Existe en la sociedad guipuzcoana una sensación, que en gran medida es real, de que Gipuzkoa está perdiendo muchos trenes respecto a otros territorios de la Comunidad Autónoma Vasca. Tal vez por la complejidad de la sociedad guipuzcoana, por su pluralidad, por la propia idiosincrasia, los debates se dilatan en exceso y nosotros no somos capaces de poner en marcha esos proyectos estratégicos.

-¿La negativa del alcalde de EA de Zumaia y de su grupo en Azpeitia a desbancar al alcalde de ANV le dejan a usted desairado cuando exigió medidas drásticas y dijo que era una “actuación bochornosa“?

-Cuando existen problemas lo primero que hay que hacer es reconocerlos, pedir disculpas por el perjuicio causado y luego tratar de solucionarlos.

-El caso es que PNV y EA se lanzan duras acusaciones sobre quién es más desleal al tripartito Su partido dice que el PNV busca la sustitución de Ibarretxe y volver a la ‘era Ardanza

-No comparto este último análisis. Yo no lo creo. Cuando las deslealtades que han existido por nuestra parte son tan claras en muchos municipios prefiero asumir el error y tratar de reconducirlo que reeaccionar con un ‘y tú más‘ que en poco ayuda.

-¿Cómo está la salud interna de EA?

-Puedo decir con orgullo que ante la negociación abierta con el PNV y con el PSE el nivel de interlocución con la Ejecutiva Nacional ha sido pleno. Las relaciones tanto con Begoña Errazti como con Unai Ziarreta han sido muy fluidas. Este proceso está sirviendo para tejer más complicidades.

-Imaz ha acusado a ETA de romper el alto el fuego tras fracasar en el intento de imponer su modelo sobre Navarra al PSE. ¿Qué opina?

-Las explicaciones que desde algún medio nos están dando sobre la ruptura de la tregua y las reacciones de la izquierda abertzale oficial demuestran dos cuestiones. ETA nunca había renunciado a su labor de tutelaje político y la izquierda abertzale había aceptado de facto ese tutelaje no aceptando el esquema que habían intentado socializar con la propuesta de Anoeta.

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s