GIPUZKOATIK

Aralar no estará en el Gobierno Vasco aunque pueda octubre 12, 2008

Filed under: Berriak - Noticias,Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 7:21 pm

Navarra, Bilbao y vuelta a Pamplona. Los compromisos políticos no le dan tregua. Tras una rueda de prensa en la capital vizcaína para apuntalar el reiterado apoyo de Aralar a la consulta, Patxi Zabaleta se enfrenta a esta entrevista con varios retos inmediatos a punto de finiquitar. El programa electoral, que presentará a principios de noviembre, y la respuesta consensuada con el tripartito para reivindicar el derecho a decidir de la sociedad vasca absorben gran parte del esfuerzo que el líder de Aralar y sus compañeros de formación despliegan durante estas jornadas. En un segundo plano, aguardan posibles movimientos desde Ezker Batua para negociar una coalición electoral que repetiría la fórmula puesta en marcha en los comicios locales y forales del pasado año. De momento, una aislada llamada de Javier Madrazo ha puesto la pelota en el tejado de Aralar. Toca “analizar” las opciones, aunque el resultado no variará la intención de seguir en la oposición.

A seis meses de las elecciones, ¿cuál es su pronóstico?

Vamos a tratar de utilizar, desde nuestra humildad, todos los recursos para hacer llegar a la sociedad vasca unos mensajes muy claros. El primero es que el apelativo de vasco se tiene que defender desde el reconocimiento del derecho a decidir; segundo, en las elecciones no hay dos en liza, sino muchos más, aunque los partidos políticos a veces pretenden hacer una lucha bilateral. Un ejemplo claro de esta teoría lo encontramos en Arrasate. Los partidos de Madrid siempre hablan de PNV, PSE y ANV. Sin embargo, se está demostrando que hay otro espacio político, porque Aralar, EB y EA son más que el PNV y más que el PSE.

¿Veremos en las urnas alguna lista de la izquierda abertzale que no sea la de Aralar?

Nosotros, al menos, queremos que así sea. La sociedad tiene derecho a ser representada por quien quiera y ese derecho democrático es tan fundamental que mientras no se respete la democracia, ésta estará enferma. En segundo lugar, a nosotros nos conviene que estén presentes. Si no están es muy difícil debatir con ellos, porque el debate se reduciría entonces, precisamente, a que se les impide estar presentes en el juego político. Y para ello pueden recurrir al victimismo o al argumento puramente democrático. Ahora bien, si no están tenemos que hacer lo mismo que hizo EHAK cuando ilegalizaron Aukera Guztiak: participar.

¿Y esa participación será en coalición con EB?

De momento ha habido una llamada de EB, pero ningún encuentro. Por eso, y no por ningún otro motivo, es un asunto que no está sobre la mesa. Aralar está trabajando ya en la elección de sus candidaturas, tiene prácticamente acabado su programa electoral y está marcando la línea de su actuación. Estaremos abiertos, pero nosotros vamos a hacer nuestro camino. Para las elecciones generales hicimos propuestas escritas, tanto a EB como a los demás partidos que defienden la Ley de Consulta, con el objetivo de hacer candidaturas conjuntas, por ejemplo, al Senado. Nuestro escrito a EB todavía está por responder. No obstante, no nos cerramos y estamos abiertos a diferentes fórmulas pero siempre que se cumplan una serie de condiciones.

¿Descarta cualquier otra alianza preelectoral que no sea con EB?

Sí, de ir en coalición consideramos que esa posibilidad es objetivamente la única, aunque insisto en que trabajamos para presentarnos en solitario. Con Eusko Alkartasuna no estamos hablando, básicamente porque nosotros no nos hemos dirigido a ellos y ellos tampoco a nosotros. Las diferencias que tenemos en el día a día de la política son muy profundas. Y con respecto a las propuestas del programa del PNV, en muchos casos son antagónicas.

Unai Ziarreta ha reconocido que sin la continuidad de Ibarretxe como candidato del PNV la coalición nacionalista hubiese sido inviable. ¿Pesará que Javier Madrazo siga al frente de Ezker Batua en la decisión de Aralar?

Respetamos las evoluciones que hay dentro de cada partido y tratamos de no inmiscuirnos. Pero conocemos las diferencias en el seno de EB y sabemos que hay sectores de este partido que son más próximos a Aralar que otros. No obstante, el hecho objetivo de que dentro de EB haya habido diferencias entre sectores no va a ser nunca utilizado por nuestro partido.

Precisamente el sector crítico de EB considera un error la participación de este partido en el Gobierno Vasco. ¿Aralar podría formar parte de un Ejecutivo a cuatro bandas a partir de marzo?

Aralar no estará en el Gobierno Vasco aunque pueda. No es uno de nuestros objetivos programáticos y cuando anunciemos los contenidos pactados concretaremos más este aspecto. Tenemos diferencias muy de fondo con la gestión política del tripartito en muchos temas, entre ellos, aspectos del bienestar social, relaciones laborales, obras públicas, medio ambiente, convivencia ciudadana… Aralar tiene que analizar muy profundamente su posición ante las posibilidades que le pueda brindar el apoyo de la ciudadanía, sin olvidar y asegurando a todo el mundo que esa fuerza política que nos otorgue la sociedad la vamos a utilizar con responsabilidad en todos los temas que le he nombrado. Ningún partido tendrá un cheque en blanco de Aralar ni va a tener nuestro apoyo salvo para aquello que negociemos y acordemos.

¿Da por hecho que PNV y EA reeditarán la coalición?

Respetaremos lo que ambos decidan. De ser así, sé que estaremos en desacuerdo en muchos temas como estamos ahora en contra de muchas de las posturas adoptadas por el tripartito. El reencuentro de estos dos partidos no sería una novedad, por lo que tampoco aportaría nada diferente a la política vasca. La gran incógnita que deberán desvelar, si finalmente acuden en coalición, es si son capaces de convertirse en una convocatoria ilusionante para la ciudadanía.

En las urnas se encontrarán con los socialistas y su ‘giro vasquista’. ¿Cómo valora este cambio?

No es creíble. Es una medida electoralista. Y le cuento los argumentos que tengo para decir esto: el primero, hoy -por el pasado miércoles- voy a Navarra y veré a sus compañeros del PSN; segundo argumento: es la repetición de lo que ya hizo hace 16 años Ramón Jáuregui; tercer argumento: este giro no debería darse ante las elecciones autonómicas, sino en la política del día a día. Han recurrido a tópicos realmente peligrosos, como que hay que separar el euskera del debate político. Eso lo decimos todos, pero no hay que decirlo en una proclama así, porque se consigue todo lo contrario. El llamada giro carece de credibilidad, al igual que las manifestaciones realizadas por Eguiguren y Patxi López sobre el diálogo que mantuvieron en su momento con Batasuna y PNV. Las conversaciones de Loiola no tuvieron nunca virtualidad alguna de llegar a nada. Y sacar ahora a colación ese tema es darle un uso electoralista que demuestra la falta de credibilidad de quien lo nombra, sobre todo cuando a estas manifestaciones le sigue, a las doce horas, la corrección del ministro Pérez Rubalcaba.

El PSE ha marcado una clara distancia con el PP. ¿Cree que se mantendrá la brecha tras los resultados electorales?

Creo que la imagen de Mayor Oreja succionando la imagen política de Redondo es difícil que se vuelva a dar. Entiendo que cada partido político quiera marcar su espacio, pero vemos que Basagoiti está actuando con el mismo perfil que lo hizo su antecesora en el cargo María San Gil, mensajes que se refieren a las libertades civiles y políticas: Ley de Partidos, ilegalizaciones, etc. En mi opinión, todo esto demuestra que la sombra de Mayor Oreja sigue presente en el PP. Y en cuanto al PSE, adolece de la misma falta de personalidad de la que adolecen los socialistas en el Estado. Zapatero está poniendo en práctica lo que Rajoy decía hace tres años y Patxi López sigue lo que el presidente del Gobierno dice.

 

Primer debate preelectoral entre PNV y PSE

Filed under: Berriak - Noticias,Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 3:16 pm

Debate entre Luke Uribe-Etxebarria (PNV) y Óscar Rodríguez (PSE) en Diario Vasco.

–¿Cómo afrontan este momento a seis meses de las elecciones autonómicas?

–Luke Uribe-Etxebarria (PNV): Nosotros con mucha energía. El PNV ofrece el mejor proyecto para la modernización y para el progreso de Euskadi, que está basado en unos pilares ya conocidos: la consecución de la paz, el refuerzo de la identidad del pueblo vasco, que es perfectamente compatible con el mundo desarrollado en el que vivimos, el desarrollo económico, basado en la innovación, la solidaridad interna y externa, y por supuesto, el derecho a decidir como un instrumento fundamental para que el pueblo vasco pueda disponer de las herramientas adecuadas para desenvolverse en un mundo globalizado. ¿Con qué medios? El diálogo, la negociación, el acuerdo y el mayor consenso posible.

–Óscar Rodríguez (PSE): Nosotros con muchísima ilusión. Estamos convencidos de que ha emergido en Euskadi una nueva mayoría que está reclamando una forma diferente de hacer política después de 30 años de gobiernos del mismo color. Afrontamos el reto con muchísima ilusión sabiendo que van a confrontarse dos modelos, en mi opinión, uno de ellos, el del PNV, basado en recetas caducas del pasado, y por otro, otro que busca ganar el futuro con un proyecto más moderno y que más se parece a la Euskadi de hoy. Mientras nosotros estamos hablando de afrontar de frente el cambio climático y aprovechar las oportunidades tecnológicas, económicas y sociales para ello, otros están hablando de alambradas y dibujan a este país pisoteado por el Estado. Nosotros estamos poniendo en valor el Tren de Alta Velocidad que nos va a conectar a diez millones de personas en tan sólo dos horas y otros están hablando de trayectos que nos separan a los propios vascos. Uno se puede comer un yogur pasado un par de días pero nunca uno cuya fecha de caducidad ha pasado no sólo meses sino años probablemente.

–L. U.: Puede que haya dos modelos. Pero yo creo que los socialistas tienen un problema de credibilidad, que no son de fiar vista la trayectoria que han llevado en los últimos años. Juegan un papel que, aun siendo legítimo, no deja de ser una correa de transmisión de lo que el Gobierno central pueda decidir. Nosotros representamos el mejor proyecto de modernización y progreso para el pueblo vasco y a la vista están los resultados. Se suele hacer por parte de los socialistas y del PP una disociación radical entre lo que puede ser defensa de aspectos identitarios y del derecho a decidir con lo que ellos llaman la vida real y el día a día de la ciudadanía de Euskadi. Son dos conceptos absolutamente conectados. Nosotros no vemos el uno sin el otro. Teniendo en cuenta la situación económica tan crítica que vivimos, ¿alguien se imagina cómo estaríamos si las instituciones vascas no dispusiéramos de toda una serie de instrumentos de autogobierno y una cierta capacidad de decisión? No buscamos el derecho a decidir o el autogobierno para tener problemas con Madrid sino para aportar un bienestar sostenible a la sociedad vasca. Reforzar la identidad vasca es compatible con la globalización.

–O. R.: Con relación a que no somos de fiar, al margen de que parezca profundamente injusto que digáis eso, porque además no nos lo decís mirándonos a los ojos, me parece que es una falta de respeto a muchísima gente, no sólo a los socialistas. Cuando dices que los socialistas no son de fiar estás diciendo a un montón de donostiarras, de irundarras, de eibarreses, de baracaldeses o de vitorianos que tienen un alcalde que no es de fiar. Y creo que el Partido Socialista ha demostrado en sus 130 años de historia que por supuesto tenemos una raíces ancladas en esta tierra desde antes del PNV. La sociedad vasca confía en este proyecto porque gobernamos a la mitad de los ciudadanos vascos a través de los ayuntamientos. En relación a la confianza, ¿quién es de fiar? ¿Urkullu, que dijo que iba a haber en las preguntas del lehendakari una condena a ETA y después no la habido? ¿Egibar, que dijo que después de las mociones éticas vendría la moción de censura y no se ha presentado ninguna en ningún ayuntamiento gobernado por ANV? ¿Quién es de fiar aquí, Ibarretxe, que dijo que sólo presentaría una consulta en ausencia de violencia y lo ha hecho con muertos encima de la mesa? No quiero pensar cuántos nacionalistas aguantarían nuestra situación en Euskadi. No deseo para nada que atravesarais nuestra situación, pero creo que este partido, sus hombres y mujeres, merecen mucha confianza, mucha fiabilidad y sobre todo mucho respeto porque no hay nadie más de fiar que quien esté dispuesto a jugarse la vida por este país que es lo que hacemos cada mañana cuando nos levantamos. Todos los avances que este país ha tenido en materia de autogobierno han sido a través del acuerdo transversal y toda la culpa no se le puede echar ni al Partido Socialista ni al Estado ni a Zapatero cuando tenemos a un lehendakari que ha estado 10 años remando en contra de la transversalidad y del acuerdo entre diferentes entre socialistas y nacionalistas, o entre autonomistas y abertzales. En cualquier caso, si estáis convencidos de que ésa es la apuesta de futuro allá vosotros, a mí me parece que la sociedad vasca va por otro camino. Te recuerdo que en 2005 Ibarretxe perdió 140.000 votos, volvió el PNV a perder en las locales, volvió a perder en las generales y aun y todo, seguís en el mismo discurso identitario.

–L. U.: Cuando digo que no tenéis credibilidad es por vuestra trayectoria en materia de autogobierno. No es una falta de respeto ni a los votantes ni a los militantes del Partido Socialista. Es una crítica política.

–O. R.: Yo creo que sí es una falta de respeto, que el PNV podía dedicarse a defender su proyecto en lugar de dedicarse a insultarnos.

–L. U.: No es un insulto, tenéis una trayectoria y la palabra empeñada por el Partido Socialista dura lo que dura un yogur. Sinceramente, una cosa es no echar la mirada atrás y otra cosa es padecer de auténtica amnesia. Es una auténtica contradicción ver a los socialistas defender el Estatuto, que el propio Patxi López diga que entre sus prioridades no está la modificación del mismo, y luego no cumplirlo de una manera sistemática y veros plegados a una estrategia que se está dictando desde Madrid. Al lehendakari Ibarretxe nadie le puede negar su tesón por buscar soluciones.

O. R.: Desde luego tozudo es, muy tozudo.

–L. U.: Nosotros hemos hecho un ejercicio permanente de búsqueda de soluciones a dos problemas como la pacificación y la normalización. Y siempre desde el principio con la mano tendida. Lo que pasa es que el Partido Socialista nunca ha asumido que se encuentra en minoría y que tiene que ceder y avenirse a negociar. En el año 2002 hubo una ponencia en torno al autogobierno. Se llegaron a unas conclusiones que decían que necesitábamos otro marco de relación con el Estado. Vuestro representante, el señor Eguiguren, asistía a las reuniones de una manera autómata, no traía ni lápiz ni papel. La búsqueda del consenso ha sido permanente. Una vez que se aprobó el proyecto de nuevo Estatuto el lehendakari lo que hizo fue tender la mano a Zapatero para dialogar, negociar y acordar. Frente a la posición siempre abierta del lehendakari, el ‘no’ de Zapatero siempre ha sido una constante sistemática. En todo este proceso de paz Zapatero no ha sido leal con el lehendakari porque cuando Ibarretxe ha presentado sus iniciativas le ha tendido la mano para que incluso fueran conjuntamente ellos dos quienes lideraran todo ese proceso y el lehendakari ha recibido siempre un ‘no’ al diálogo. Nosotros sí hemos sido leales con Zapatero. Zapatero, el Partido Socialista y la izquierda abertzale inician todo el proceso, nosotros mantenemos una postura de exquisito respeto. Cuando se nos requiere ayuda incondicionalmente la hemos prestado. Sabemos perfectamente de quién fue la culpa de la ruptura del proceso. Aplaudimos sin reservas el intento hecho por Zapatero de cara a la consecución de la paz. Pero lo que no es de recibo en absoluto es pensar que la solución política vendrá de una negociación entre el Gobierno de Zapatero y ETA, y que eso no divide, y no de un diálogo democrático con las instituciones vascas, que eso, según el PSOE, sí divide. Es una contradicción que la gente no entiende.

–O. R.: Me parece que el problema principal que tiene el PNV es que sólo mira hacia atrás y no os dais cuenta de que el ‘no’ no os lo da Zapatero, sino la sociedad vasca, que os viene diciendo elección por elección que por ese camino no vais bien. Y vosotros, con todo respeto, seguís con vuestra matraca. A la gente, en esta sociedad moderna y avanzada, le gusta mirar al futuro. Quiere ser otra vez, porque no somos, el motor de España en el desarrollo, en la tecnología, en la innovación, lo que planteáis le suena a pasado y a rancio. Lo que sí detecto es un cierto nerviosismo por vuestra parte. Y con relación a la paz, sin ninguna descalificación, sólo voy a decir una cosa. El Partido Socialista ha sido absolutamente leal con el PNV en el proceso de paz y entró en ese proceso para buscar una solución. La sociedad vasca entendió ese esfuerzo que hizo el PSOE de la mano del PNV. El proceso se hizo con un fin noble, con absoluta lealtad a la sociedad vasca y al PNV. Con relación al autogobierno, cuando decimos que no nos obsesiona, es que la gente no ve los conflictos identitarios como una tragedia. Tenemos una propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, por supuesto que la tenemos. Creo que entendéis mal la sociedad vasca. Esto no va de 49% frente al 51% ni de que los socialistas están o dejan de estar en minoría. Esto va de acuerdo transversal entre diferentes. Tenéis un serio problema para interpretar lo que dice la sociedad vasca. Ya podéis hacer ‘Think gaur’ que mientras no piséis la calle no acertaréis. El lehendakari en los últimos diez años ha remado en contra de ese acuerdo entre diferentes.

–L. U.: El lehendakari ha tenido la mano tendida y los ‘noes’ han venido de forma sistemática de Zapatero. Tú das el mejor ejemplo de esa falta de credibilidad. No habéis presentado una propuesta en forma de reforma del Estatuto.

–O. R.: No se puede faltar a la verdad. Fuimos los primeros en hacerlo en el Parlamento Vasco.

–L. U.: Acuerdo entre diferentes por supuesto, pero cada cual tiene que saber cuál es su posición y no pretender constituirse en una minoría de bloqueo. Seguís cometiendo el error de disociar lo que es autogobierno e identidad de un pueblo, de lo que es su bienestar. La identidad y el autogobierno son un factor de desarrollo económico sostenible. ¿Cómo podéis hablar de innovación y desarrollo tecnológico cuando os habéis negado sistemáticamente a la transferencia de esa materia? Eso lo ve la gente. Como, por ejemplo, en estos momentos la medida que por ley está adoptando el Gobierno Vasco para equiparar las pensiones de viudedad más bajas que existen en la sociedad al Salario Mínimo. Que Zapatero y Patxi López expliquen a esos 20.000 pensionistas que cobran una pensión de miseria que no, que el Estado no deja.

–O. R.: Yo respeto todas las opiniones, lo que no parece de recibo es que se falte a la verdad. La primera propuesta de reforma estatutaria que se hace en el Parlamento Vasco, llamada Más Estatuto, la hace Patxi López en el año 2002. Está en las hemerotecas y en la página web del Parlamento. La segunda falta de respeto a la verdad es esto último de los pensionistas. Está buscando el Gobierno Vasco una confrontación con Madrid para dejar ver que el Estado nos pisotea. La cosa no va por ahí, la sociedad vasca va por otro camino. Claro que la gente sabe bien que el autogobierno lleva aparejado un mayor bienestar, pero el autogobierno también hay que saber ejercerlo hacia dentro. Y el PNV tendría también que gestionar mejor las competencias que tenemos en Euskadi, que no las gestiona bien. Que se lo pregunten a los guipuzcoanos con sus carreteras después de 26 años gobernados por el PNV.

–L. U.: No hagas demagogia, explica a los 20.000 pensionistas que tienen una pensión de viudedad de miseria por qué Zapatero les dice que no les va a dejar cobrar a nivel del SMI y no te ve vayas a las carreteras.

–O. R.: No es demagogia, es que cada uno hace su discurso.

–En los últimos meses el debate ha girado en torno a la consulta pero la crisis económica está cada vez más presente. ¿Hemos hecho los deberes en Euskadi?

–O. R.: Hay una crisis mundial y esto va a facilitarnos el camino para producir un cambio de modelo de crecimiento, porque teníamos un modelo demasiado basado en la construcción. Y también va a llegar aquí, porque tenemos empresas auxiliares del sector de la construcción. No hay que mirar para otra parte. Por eso el PSE ha instado al Gobierno Vasco a que presente un buen proyecto de Presupuestos y tendemos la mano para alcanzar un acuerdo. Lo que no hay que hacer es improvisar demasiado.

–L. U.: Yo creo que te escapas. Has hecho un diagnóstico a nivel mundial en el que podemos coincidir pero la cuestión es si estamos mejor preparados o no. La crisis nos ha pillado trabajando y estamos mejor preparados. No es un consuelo pero sí un motivo de esperanza. Lo que no hemos hecho es negarla como hizo Zapatero en un principio. Afortunadamente nuestro modelo de crecimiento económico es diferente al de España. Si pedimos más autogobierno en materia de innovación es para hacerlo mejor.

–O. R.: No simplifiques las cosas. Es como si yo dijera que lo único que ha hecho el Gobierno Vasco es un cortapega de los planes de las diputaciones y abrir casas de apuestas. Es un error que el PNV intente patrimonializar el autogobierno sin reconocer nunca a quienes no son del PNV. Un elemento que hace falta es estabilidad política, diálogo social, que brilla por su ausencia, y una apuesta decidida por la industria. No digo que Euskadi vaya mal, sino que puede ir mucho mejor.

–L. U.: Que hables de apuesta por la industria es un sarcasmo. Que el PSOE dé luz verde al traspaso en las políticas activas de empleo o a la competencia de investigación. Nosotros podíamos actuar mejor si tuviéramos más autogobierno, afortunadamente veo a las empresas vascas con nervio y con ganas. Y es un autogobierno que Zapatero, que se ha convertido ya en un lastre para nuestro avance como país, nos lo niega.

–O. R.: Las empresas vascas tienen nervio y el PNV está muy nervioso porque el único discurso que utilizáis es insultarnos y después de unos años de haber enterrado el Estatuto, ahora volvéis a ponerlo en valor. El autogobierno vale si es para entenderse. Por eso hace falta un nuevo liderazgo con recetas modernas.

 

Arzalluz: ‘Don Juan Carlos tiene aureola, pero nunca lo acepté ni aceptaré como Rey’ agosto 26, 2008

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 8:46 am

Entrevistaa Xabier Arzalluz en El Mundo.

Presidente del PNV durante más de dos décadas (entre 1980-1984 y 1985-2004), el ex jesuita ha sido una de las figuras más representativas del nacionalismo vasco. Su defensa del derecho de autodeterminación y de la independencia no ha sido obstáculo para alcanzar pactos con el PP y el PSOE. Pese a estar apartado de la dirección de su partido, la vehemencia de su carácter y sus explosivas declaraciones siguen dando que hablar.

PREGUNTA.- La España constitucional cumple 30 años. ¿En qué hemos acertado y cuáles han sido los errores?
RESPUESTA.– En conjunto estamos, políticamente hablando, mucho mejor que en el periodo anterior. Evidentemente, yo no coincido con los elogios al Estado de Derecho y la Constitución que hacen otros, como los socialistas, que también eran, como nosotros, de la cáscara amarga en el franquismo, y se han entregado completamente a esta nueva situación. Para el PNV, ésta sigue siendo una democracia de baja calidad, porque la Transición se hizo con una continuidad jurídica con lo anterior, y aun introduciendo los elementos que eran necesarios para consolidar la democracia, hubo que dejar un montón de cosas en el camino que no se han recuperado. La salida que se le dio al tema vasco y catalán, como se ha comprobado después, fue un error.

P.– Su primera aparición pública del posfranquismo fue en diciembre del 76, como la cara visible del PNV. ¿Su camino entonces era hacia la independencia o hacia la integración?
R.– Mi camino siempre ha sido hacia la independencia, y sigue siéndolo. Lo que pasa es que en política hay que saber hasta dónde se puede llegar y hasta dónde no. Los nacionalistas vascos veníamos a conseguir la independencia y decir lo contrario es querer ocultar las cosas.

P.– Sin embargo, el PNV tuvo un cierto papel en el proceso constituyente. ¿Por qué finalmente se abstuvieron de votar la Constitución?
R.– Antes de empezar la negociación de la Constitución, las dos familias de ETA que existían entonces, pero sobre todo ETA militar, pretendían la unión de todos los partidos ‘abertzales’ nacionalistas para hacer un frente común contra el Estado. Nosotros no acudimos a la llamada porque teníamos claro que cuando alguien pone la pistola encima de la mesa, lo que pasa está bajo la pistola, como de hecho sucedió. También la otra ETA, la de los Múgica, Arregi, etcétera, nos quería imponer que no nos presentáramos a las elecciones hasta que se hubiera proclamado la amnistía. Tampoco les hicimos caso, y tiramos para adelante con la idea clara de que no aceptaríamos una Constitución así como así.

P.– ¿Cuáles fueron las cuestiones inaceptables para el PNV?
R.– Por una parte, que nosotros poníamos como condición ‘sine qua non’ el derecho de autodeterminación, que hubiera vías democráticas para que este pueblo exprese lo que quiere y tenga la posibilidad de conseguirlo. ¡Todavía andamos en esto, 30 años después! El segundo punto fue la no aceptación del Título VIII, porque entendíamos que lo mismo que no estuvimos con los de las pistolas, no aceptaríamos estar con la pistola de nadie.
P.– ¿Qué parte del Título VIII les resulta intolerable?
R.– Entero. El hecho de que las Fuerzas Armadas aparezcan en la Constitución como garantes de la integridad del territorio y del orden constitucional es intolerable. Comprendo que el Ejército se encargue de cualquier ataque exterior a un país, para eso está. Pero que el Ejército sea garante del orden constitucional es una espina muy gorda para cualquier concepto democrático.

P.– Ustedes se abstienen aunque se les acepta el tema de los derechos históricos. ¿Pensó que Euskadi llegaría a tener un nivel tan amplio de autonomía como el que tiene?
R.– Yo pensé entonces que el poder suelta y luego lo retira cuando puede. Se aceptó en el estatuto vasco el concierto económico, porque es un resto de una facultad política y financiera que nos arrebataron. Los impuestos se recaudaban aquí, y eso lo rompió Cánovas. Al final, el cupo se quedó como una norma provisional que sigue sin gustarle a ningún ministro de Hacienda, pero no se atreven a quitarlo. Sin embargo, no doy por hecho que algún día no nos lo quieran quitar, y tenemos que estar prevenidos.
P.– ¿De verdad cree que el intocable concierto vasco puede estar en peligro?
R.– Sí, lo creo. Por eso el Parlamento vasco quiere blindar el concierto para que no quede al albur de que cualquiera lo pueda llevar al Constitucional y que a cuento de la igualdad de todos los españoles un día alguien lo quite. Veo en peligro el concierto y veo en peligro el euskara, por todo ese follón indecente del Manifiesto a favor del castellano.

P.– Llevan 30 años en el victimismo y la reivindicación permanente. Da la sensación de que todo les es insuficiente. ¿Cuál es su límite?
R.– El límite es que nos reconozcan el derecho a la autodeterminación, que reconozcan que somos un pueblo. Nos han metido en el saco de la nación. No hay vascos, somos gente que tiene una lengua rara y levantan piedras, pero no nos reconocen como pueblo. Si en esta Constitución se hubiera aceptado el derecho de autodeterminación, ETA hubiera dejado de existir, estoy convencido de ello. Por eso yo nunca he aceptado una Constitución que nos tapa el camino de lo que pretendemos. Si hubieran dejado libre el camino de la expresión de los vascos, yo hubiera dicho sí a la Constitución.

P.– En resumen, que si les reconocieran el derecho de autodeterminación, el siguiente objetivo del PNV sería la independencia, modelo Québec o Kosovo…
R.– Claro que sería la independencia, pero hay aquí mucha gente que no la quiere. El problema es ver quién se apunta a la independencia, y para eso la gente tiene que pronunciarse. ¿Por qué tienen tanto miedo a los referéndums? Es una barbaridad que a mi pueblo se le pueda tener en un sitio donde no quiere estar. Es un abuso que me parece degradante para el propio Estado español.

P.– De sus palabras deduzco que no pararán, que si no sale el ‘plan Ibarretxe’ o el referéndum, volverán a intentarlo.
R.– La gente dice que el ‘plan Ibarretxe’ ha fracasado porque no pasó el filtro del Congreso de los Diputados, pero yo no desisto. Lo volveremos a intentar, y después de esa vez vendrá otra, otra y otra. En Québec han hecho por lo menos cinco referéndums, y no han parado, ni pararán. Nosotros tampoco lo haremos.

P.– Eso será así si el alma dominante del PNV es la de Ibarretxe, pero no olvide que su partido tiene dos almas y ambas no piensan igual.
R.– Admito que en el PNV hay varias almas, al menos dos. Ibarretxe y yo compartimos las mismas tesis, pero no sé cuál es la mayoritaria. Sostengo que si hemos ido perdiendo votos en las últimas elecciones ha sido porque hemos hecho campañas fuera del reservorio natural de nuestros votos. Nuestros votos no están en el PSOE o en el PP, por mucho que apacigüemos nuestros planteamientos, están en el mundo ‘abertzale’. Éste es nuestro caladero, y donde tenemos que pescar. Si el candidato a las próximas elecciones es Ibarretxe, Patxi López no tiene nada que hacer. Si no lo es, el PSE puede tener alguna posibilidad.

P.– Hablemos de ETA. A ustedes se les ha acusado históricamente de estar en el filo de la navaja, de recoger las nueces del árbol que ellos agitan. ¿Es así?
R.– Nunca he sido de ETA, pero podía haberlo sido. ETA es de mi quinta, y tengo amigos entre sus fundadores. Eran nacionalistas radicales y católicos, por cierto, pero yo nunca tuve la tentación de meterme en ETA porque no creía que mediante la violencia se pudiera conseguir todo esto y dudaba también de que mereciera la pena. En cuanto a la frase del árbol y las nueces, no es mía. Cuando la usé lo hice refiriéndome a HB, no a ETA. Lo que pasa es que una idea corre y ya no hay quien la pare, como ocurrió con el RH. Jamás hablé de la pureza de la raza, simplemente cité a un antropólogo alemán que sostenía que “la sangre de los primeros europeos corre hoy solamente por las venas de los vascos”. Cité eso, y Bergareche lo usó mezquinamente para atacarme de forma inmisericorde.

P.– Perdone que insista con ETA, pero éste ha sido el gran cáncer de la democracia. ¿Por qué el PNV no ha colaborado decisivamente para que desaparezca?
R.– Yo siempre he procurado que Madrid negocie con esta gente, pero no he visto ninguna tregua sincera de verdad. Ha habido diferentes negociaciones, y yo estoy harto de hablar con HB, porque el papel que se nos sigue asignando a nosotros es el de desbrozar el camino para que ETA negocie con el Gobierno central. Pero esto sigue, y hay sangre, y no sólo de los que matan, que es en lo que en España se fijan, sino también entre ellos. Los etarras viven mal, y no son cobardes, simplemente están acosados.

P.– Sin embargo, el PNV no siempre tuvo un papel secundario. Ahí está el pacto de Lizarra, del que fueron los actores principales…
R.– Efectivamente. Nosotros la única vez que intentamos ser actores, y nos salió mal, fue en Lizarra, cuando yo recibo un papel de ETA poniendo tres o cuatro condiciones que si el PNV aceptaba, ellos entraban en tregua. Entonces yo tenía una buena relación con Aznar.

P.– ¿Usted se fiaba de Aznar?
R.– La palabra confiar en política debería estar desterrada. Nadie se fía de nadie. Pero yo trabajaba bien con Aznar. Me dijo una vez que estas cosas de ETA las arregla la derecha, y que el tema del IRA lo empezó la señora Thatcher. Eso lo interpreté como que él pensaba que quería y podía terminar con ETA. Empezamos apoyándole en la investidura, llegamos a un acuerdo fructífero y fuimos serios hasta el final. A Aznar se le puede criticar mucho, pero era un hombre de palabra. Me decía que yo quería que se tirara a una piscina, pero él quería estar seguro de que había agua dentro. Creo que él lo intentó con ETA, pero había otros, no sólo Mayor Oreja, que le hicieron cambiar de opinión. Ahí nos distanciamos y entramos en Lizarra.

P.– ¿Y por qué les salió tan mal Lizarra? ¿ETA les tomó el pelo?
R.– Salió mal porque fueron sucios, muy sucios. Unos y otros. En Madrid todos creían más lo que decía ETA que lo que les decíamos nosotros, que tiene narices. En cuanto a ETA, mi teoría es que ellos perdían con la tregua, porque había mucha gente de HB que estaba a gusto con nosotros. Por eso los etarras jugaron sucio, y Madrid también.

P.– ¿Cómo fue su relación con Felipe González?
R.– Bien, fueron muchos años. Es verdad que con lo del GAL, que yo siempre dije que lo inició Damborenea pero se gestó en La Moncloa, nos distanciamos, y estuvimos cuatro años sin hablarnos, y luego nos reconcilió el Rey.

P.– ¿El Rey?
R.– Sí, el Rey solía llamar sólo para las investiduras, pero un día me llamó y me puso al teléfono con Felipe González. Así de sencillo. Así nos volvimos a hablar.

P.– Hablando del Rey, ¿España es monárquica o republicana?
R.– Le advierto que no voy a ser políticamente correcto. Don Juan Carlos tiene una gran aureola, pero yo nunca lo acepté ni lo aceptaré como Rey. Le hicieron Rey con un decreto franquista, y eso no se ha subsanado. Simplemente, lo metieron por la puerta de atrás en la Constitución, y para un demócrata eso es inaceptable.

P.– Hombre, su prueba de fuego democrática la pasó el Rey con creces el 23-F, ¿no?
R.– Tengo más que dudas. El soldado que enviaba los teletipos de Milans del Bosch era afiliado nuestro, y yo he tenido los originales en la mano. No tengo noticia demostrable de que el Rey hubiera sido contundente con Milans del Bosch. Ése fue su gran error. No haber parado el golpe cuando se estaba gestando. Tengo una noticia desde dentro de La Zarzuela de que aquella noche no fue el Rey el que intervino, sino el general Fernández Campos. Él fue el hombre lúcido que estuvo allí. De hecho, según me han dicho, al día siguiente el Rey le dijo al general: “Mira que si ganan esta noche, tú estabas en el otro barrio”. El Rey estuvo esperando. Salió en televisión y todo el mundo le atribuyó a él que había liquidado el golpe. Mi convicción es que no fue él.

P.– ¿Es consciente de que se ha convertido en una bestia negra para la mayoría de la sociedad española que no vive en Euskadi?
R.– Sí, sí. Tengo esa imagen, porque el poder central, tanto el PP como el PSOE, necesita fabricarse un enemigo, y me ha elegido a mí como la cara del diablo, pero eso a mí no me molesta. Lo que me molestaría es que me hubiera pasado lo de Imaz, que hablen bien desde Madrid de mí. A mí intentaron desacreditarme, y luego comprarme, y si no te pueden comprar, te liquidan moralmente.

P.– ¿Quién le ha intentado comprar?
R.– No le voy a decir ni quién ni por cuánto, pero me quisieron comprar. Algún día se sabrá.

 

«Acatar la sentencia del TC sobre la consulta no significa asumirla» agosto 24, 2008

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 7:52 am

Joseba Egibar (Andoain, 1959) ha tenido un mes de agosto políticamente intenso. Ha acudido a Madrid a presentar las alegaciones del tripartito y Aralar en favor de la consulta y ha actuado esta semana como portavoz del PNV para criticar el rechazo del Tribunal Constitucional (TC) a esta personación. El líder del Gipuzko Buru Batzar acata las decisiones judiciales pero advierte de que no se quedarán parados.

-¿Cómo valora el rechazo del TC a la personación del tripartito y Aralar en el caso de la consulta?
-Vulnera el principio y el sentido democrático de partes afectadas. Ha habido una lectura restrictiva de la posibilidad de personación. Zapatero ha utilizado el TC como un instrumento del Poder Ejecutivo.

-¿Por qué cree que Zapatero actúa así?
-Es una mala papeleta para un gobernante que se tenga por demócrata el impedir una consulta, porque al parecer no le interesa la opinión de la sociedad vasca, y además prohibirla. Dice poco a favor del sistema democrático.
-¿Estas discrepancias van a dificultar un acuerdo con el PSOE sobre los Presupuestos del Estado?
-Ha habido un maltrato a la ciudadanía vasca pero Zapatero dice que quiere hablar de Presupuestos. Entienden la negociación política como un zoco. Hay que ser más serios. Estamos abiertos al diálogo pero a ver qué planteamiento hacen.
-Ibarretxe confía en una resolución favorable. ¿Sinceramente cree usted que eso puede llegar a ocurrir?
-Más allá del pesimismo u optimismo de cada uno, creo que el TC y los distintos poderes del Estado no funcionan desde el principio de separación de poderes, sino en simbiosis. Yo no soy tan optimista. Creo que tienen fecha y hora para resolver esta cuestión de forma no favorable para las decisiones de las instituciones vascas, que es antes de la apertura del año judicial (hacia el 15 de septiembre), coincidiendo con la renovación del Consejo General del Poder Judicial.
-¿Qué movilizaciones van a llevar a cabo si se rechaza?
-Hay un conjunto de iniciativas encima de la mesa, que todavía no se han decidido, a la espera de la decisión del TC.
-¿Recurrirían a los tribunales europeos?
-Es una vía que está abierta y que evidentemente se utilizará.
-¿El PNV va a acatar el fallo sea el que sea?
-Acatar va a acatar todo el mundo. El problema es que el acatamiento se entienda como una sumisión.
-Se lo pregunto porque EA ha criticado las palabras de Iñigo Urkullu en este sentido.
-Creo que EA también va a acatar. Acataremos todos. Acatar no significa que lo asumas.
-¿Pero hay disensiones en el Gobierno Vasco por este tema?
-No. La actuación en todo momento es conjunta.
-El diputado general de Vizcaya o el alcalde de Bilbao han cuestionado la consulta. ¿Todo el PNV está detrás de esta iniciativa?
-Pues sí. El aval a la decisión tiene su base en la última ponencia política, que habla de la consulta como fórmula de desbloqueo. Algunos son libres de opinar pero o no estuvieron atentos cuando se decidían estos temas o están desubicados ahora. La asamblea nacional y el cuerpo directivo del PNV está como una sola persona detrás de esta posición.
-¿Se puede hacer la consulta aunque persista la violencia?
-La pregunta referida a ETA se ha banalizado de forma deliberada e injusta. Se está preguntando a la sociedad si avalaría un proceso de final dialogado siempre que ETA manifestara inequívocamente la renuncia para siempre a la violencia. Pero hay partidos y sectores que no creen en el final dialogado sino en otro tipo de finales. Desgraciadamente, el calendario de atentados lo diseña ETA. Pero la sociedad le puede dar una respuesta directa y mayoritaria a lo que puede ser su final.
-¿Por qué cree que EHAK apoyó la consulta y luego la critica?
-No pueden dirigirse a su base social diciendo que son los primeros parlamentarios que impiden una consulta. Pero dicen, ‘nosotros no vamos a ser quienes la impidamos’, que sea el Constitucional y que salga a la luz el ‘gran fraude del PNV’. Esto es patético como argumento.
-¿Habrá elecciones anticipadas si no prospera la consulta?
-El lehendakari ha dicho que serán en su tiempo, que es la primavera del año que viene.
-¿Temen que el PSE puede desbancarles del Gobierno Vasco?
-Es el objetivo que ha expresado Zapatero. Juegan con la posibilidad de que sean ilegalizadas EHAK o ANV y habrán hecho el cálculo de que esto les posibilita no sé qué sumas.
-¿Un año después de la renuncia de Imaz y la suya, se ha logrado la cohesión interna del PNV que buscaban?
-La deliberación de la ponencia política del PNV y su concreción en la propuesta de consulta han tenido una proyección de cohesión a efectos internos. También estamos cohesionados de cara a las elecciones autonómicas, donde vamos a ver qué foto tiene Ibarretxe y qué foto tiene Zapatero, que parece que es el que se presenta porque al candidato oficial (Patxi López) no lo pasean.
-¿Qué le parece la nueva dirección del PP vasco? ¿Puede haber un restablecimiento de relaciones?
-Sería bueno que tuviéramos una relación ordenada. Ha habido ahora una decisión, que espero que no obedezca sólo a un cálculo aritmético parlamentario, porque hasta ahora el PP, en un escenario de no relación con los partidos nacionalistas, sólo podía gobernar en España si tiene mayoría absoluta.
El futuro de los presos
-¿Qué le parece la polémica por la excarcelación de De Juana?
-Supone el fracaso de la política penitenciaria, que concibe la cárcel para ‘pagar un castigo’ en vez de para resocializar a la persona. Y ha sido un elemento distorsionador de lo que de ese mundo se conoce. Para otra serie de personas en determinados momentos las posibilidades de redención de penas han estado prohibidas, y este señor se ha acogido a todas para salir cuanto antes. Cuando Rubalcaba dijo de un detenido de 28 años aquello de que ‘saldrá de la cárcel con 68 años’, supone de facto una cadena perpetua. El mundo de los presos no puede perder de perspectiva que éste es el horizonte para el escenario penitenciario. El escenario que el PSOE diseña para la izquierda abertzale tras el malogrado proceso de paz es ‘de la cárcel a la clandestinidad, y de la clandestinidad política a la cárcel’.
-¿Cree que ETA realmente va a atentar contra gente del PNV?
-Lo que hay que conseguir es que no atente contra nadie. Pero dentro de su ‘lógica militar-política’, allí donde pueda causar daño y distorsión, si eso precisa de un atentado contra una formación política, medios de comunicación o agentes de seguridad, lo hará. Afortunadamente su capacidad de actuación es cada vez menor.
-¿Cómo ve a la organización?
-Con una incapacidad manifiesta para abordar un debate mirándose a sí misma. Recuerdo una frase de Fidel Castro, en un encuentro en Cuba. Decía que cuando una acción armada de un grupo guerrillero no sólo no provoca más adhesiones sino rechazo, ese grupo armado debe desaparecer en ese momento. A ETA ese día se le pasó hace muchísimos años. Pero son rehenes de su propia historia. ¿Quiénes después de 49 años de acción político-militar asumen la responsabilidad de bajar la persiana? Las generaciones que se incorporan entienden que van a ser capaces, mediante la lucha armada, de hacer hincar la rodilla al Estado español para que negocie la territorialidad y la autodeterminación. ETA vive en una ficción de lucha armada con consecuencias horribles para la ciudadanía, pero que desde el punto de vista político sólo conduce a la izquierda abertzale a la clandestinidad.
-Se habla de que muchos presos quieren acabar con la violencia. ¿Usted qué cree?
-Son debates que seguro que se están produciendo pero lejos de inmiscuirnos yo los respetaría. Es una cocción interna. Yo creo que son mayoritarios en la izquierda abertzale los que creen que las vías tienen que ser políticas y que sobra la tutela violenta.
-Arnaldo Otegi va a salir de la cárcel. ¿Ha tenido oportunidad de hablar con él?
-No, pero creo que tenía las ideas claras respecto a la apuesta inequívoca por vías democráticas.
-¿Cree que volverá a la primera línea política?
-No lo sé. Tiene otros procedimientos pendientes y quien controla estos tiempos judiciales le marcará un poco el camino por el que pueda transitar.
-¿El Gobierno puede abrir algún día un proceso similar al de 2006?
-No en este momento, salvo que hubiera una decisión concluyente de ETA de apostar por dar cierre definitivamente a la fase de la lucha armada. Pero creo que eso ahora no se va a producir.

 

De Juana debería alejarse porque no le van a dejar en paz agosto 5, 2008

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 10:05 am

El presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar, ha afirmado hoy que el ex preso de ETA Iñaki de Juana Chaos debería “marcar distancias y alejarse” porque “no le van a dejar en paz” ni a él ni a su familia.

En una entrevista a Euskadi Irratia, el dirigente jeltzale ha considerado que una de las razones por la que se ha creado “un tremendo estruendo” en torno al ex preso ha sido crear “una especie de alarma“, en referencia a la polémica surgida por la excarcelación el pasado fin de semana de Iñaki de Juana.

Creo que, en torno a él, ha surgido un tremendo estruendo para, entre otras cosas, crear una especie de alarma. Lo que tengo claro es lo que yo haría, marcar distancias y alejarse, porque no le van a dejar en paz, ni a él ni a la familia“, ha reiterado.

Por otro lado, Egibar ha afirmado que, si, finalmente, no se celebra la consulta el próximo 25 de octubre, el sistema democrático dará “un paso atrás” y se hará patente “la crisis” del Estado y “el tamaño del problema vasco porque se va a multiplicar“.

Asimismo, Egibar ha indicado que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, cuenta con “el total apoyo” de su partido y que tiene “un liderazgo en este pueblo que nadie más tiene“, por lo que ha considerado que es “el momento de mantener ese liderazgo y culminar el camino que ha empezado“.

 

El Gobierno foral de PNV y EA es un matrimonio de conveniencia agosto 4, 2008

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas,Gipuzkoa — Gipuzkoatik @ 5:23 pm

Rebeka Ubera ha sido la voz en las Juntas del grupo más pequeño, el de Aralar, con dos junteros. Esta elgetarra de 36 años, con dos hijos, se ha multiplicado en su trabajo.
-¿Qué balance hace del primer año de la legislatura foral?
-Ha sido un año de luces y sombras. Tenemos dos gobiernos porque PNV y EA han realizado un matrimonio de conveniencia que guarda las apariencias en público pero que luego se tira los trastos a la cabeza. Pero ha habido encuentro en el plan para el transporte público, con el billete único con descuento del 40% desde el primer viaje, o ayudas para movimientos sociales. De 176 enmiendas al Presupuesto nos aprobaron cuarenta, y por eso apoyamos las cuentas

-¿Cuáles son los puntos negativos?
-Con la actual política fiscal no nos encontraremos. Están minando la caja de los guipuzcoanos y esto repercute negativamente en los servicios sociales. El impacto negativo en la caja es de 300 millones.

-¿Es compatible un acuerdo en el Presupuesto con el rechazo a los grandes proyectos?
-Si se aceptan nuestras enmiendas y van a tener incidencia positiva en la sociedad guipuzcoana, no hay reparo al acuerdo. Y las enmiendas de Aralar suponen 35 millones de euros. No es el todo o nada. Para avanzar hay que dar pasos y no podemos estancarnos en el ‘no’. Actuamos de forma firme pero con flexibilidad. Pero hay que hacer un control exhaustivo para que se cumpla lo que se aprueba en Juntas.

-Pero los proyectos estratégicos (puerto exterior, incineradora, tren de alta velocidad) siguen adelante.
-Para nosotros no son estratégicos. El puerto exterior no es necesario para Gipuzkoa porque la incidencia económica es mínima y nos están bombardeando con datos que no son verdaderos. Los estudios de viabilidad del puerto que conocemos eran negativos. ¿Qué intereses hay? Estas infraestructuras no se adaptan ni a la geografía ni a las necesidades sociales. Y lo mismo con el TAV, que sólo une las capitales,cuando la mayoría de la movilidad es comarcal o intercomarcal.

-¿Será posible pararlos?
-El puerto es un tema que lleva años pero no vemos que vaya adelante, aunque se habla mucho. Tenemos la esperanza de que no se materialice aunque hay intereses para que se lleve a cabo. Por el contrario, el TAV está en marcha y es muy difícil pararlo. Es triste pero es la realidad. Pero parar el puerto exterior es posible y yo pido al Gobierno foral que reflexione.

 

La mayoría del nacionalismo no está por el choque de trenes julio 27, 2008

Filed under: Elkarrizketak - Entrevistas — Gipuzkoatik @ 6:08 pm

Afirma que el año que lleva al frente del Departamento de Turismo y Deportes de la Diputación de Gipuzkoa le ha dado otra perspectiva política. Iñaki Galdos, presidente de EA en este territorio, analiza el momento vasco desde una convicción: «La mayoría del nacionalismo vasco no está por el choque de trenes».

-A los pocos días de las elecciones generales del 9 de marzo, usted decía que muchos nacionalistas no consideraban prioritaria la consulta. ¿Lo mantiene?
-Dije entonces que había sectores del nacionalismo que tal vez no veían como prioritaria aquella cuestión. Debemos tener muy en cuenta en todo momento lo que está respirando la sociedad. La apuesta del Gobierno Vasco en torno a la consulta es absolutamente legal, legítima, democrática y necesaria. Dicho esto no podemos ocultar en estos momentos la realidad y aceptar con mucha humildad que hay sectores importantes del nacionalismo que tal vez piensan de otra manera. Tenemos que analizar sin prejuicios por qué a muchos nacionalistas no les entusiasma la idea. Para ganar la aceptación social y electoral, los partidos tienen que mirar mucho más a las periferias que a los núcleos duros ideologizados.

-Pero parece que el ‘nacionalismo tranquilo’ ha plegado velas…
-No creo que se trate de plegar velas sino de reconocer que existe dentro del nacionalismo vasco esas sensibilidades y que no podemos recluirnos sólo en el núcleo duro. Es innegable que parte de nuestra propia sociología no está viviendo esta apuesta por la consulta con la misma pasión con la que la viven otros.

-¿Se siente cómodo con la estrategia trazada desde la Ejecutiva Nacional de EA a este respecto?
-EA aprobó una ponencia en su último congreso que yo voté a favor. No debemos confundir las discusiones ideológicas con las estratégicas. En el plano ideológico la unanimidad es completa, pero en torno a las estrategias y a las tácticas las divergencias pueden ser mayores. Estoy absolutamente cómodo.

-¿Pero respalda estrategias de desobediencia civil como a veces ha trasladado la dirección nacional de su partido?
-Primero tengo que aclarar que nadie en EA ha propuesto una estrategia de desobediencia. Lo que he visto en dirigentes de mi partido han sido aportaciones para el debate teórico. Dicho esto, ideológica y conceptualmente no estoy en contra de la desobediencia civil, entre otras cosas porque fui condenado en 1984 a 14 meses de cárcel como insumiso. No obstante, EA y el PNV estamos gobernando en este país y la desobediencia civil se ha dirigido históricamente contra la recaudación del dinero, y las policías y se da la circunstancia de que en este momento tanto una cosa como la otra están en nuestras manos. Sería un poco surrealista que nos desobedeciéramos a nosotros mismos.

-¿Qué hacer entonces?
-El nacionalismo tiene que mirar a su propia historia y ver cómo ha podido salir adelante en momentos de una gran convulsión social. Cuantas más dosis de realismo, madurez y busca de centralidad mejor le ha ido. Si hay una sentencia del Tribunal Constitucional que eche abajo la Ley de Consulta, cuestión que me parecería grave, llegará el momento en el que el nacionalismo vasco tendrá que adoptar decisiones históricas pensando siempre muy mucho en qué clave está la sociedad vasca. La mayoría de los nacionalistas no estamos ni en el choque de trenes ni en aventuras que suponen echarnos al monte.

-¿Qué siente con el apoyo de EHAK a la Ley de Consulta?
-Sinceramente me siento muy incómodo con el apoyo. La dosis de humillación a la que pretendió someternos la izquierda abertzale no fue plato de buen gusto.

-¿Qué opina de la estrategia del Partido Socialista?
-Me parece realmente desalentador ver la actitud de Zapatero. Más que nunca vemos que es más fachada que otra cosa.

-¿Y de la izquierda abertzale?
-La izquierda abertzale, a pesar de las injusticias de las que son víctimas, no da ningún signo de cambiar de actitud. Sí que es cierto que ETA sigue tratando de hacer mucho daño y tratando de controlar una vez más la agenda política de este país y de condicionarla. Creo que está habiendo éxitos policiales, no quisiera hacer una lectura excesivamente optimista, será un proceso largo, espero que llegue, pero no va a ser sencillo. Los éxitos policiales contra ETA son innegables y ayudan a todos a vivir más tranquilos.

-¿Estaría a favor de una gran coalición por el derecho a decidir para las elecciones autonómicas?
-Siendo como era partidario de una coalición con el PNV, siempre veía la coalición como un instrumento. La pregunta es si estar a favor del derecho a decidir del pueblo vasco es suficiente argumento como para articular una coalición. Sería una coalición defensiva y con dosis de debilidad. No creo que fuera un argumento suficiente para una gran coalición, y lo digo a título personal. Para defender este derecho no hace falta esa coalición, máxime cuando los ciudadanos tienen otras preocupaciones.

-Tras este primer año de gestión en la Diputación de Gipuzkoa. ¿Fue acertada la decisión de EA de pactar con el PNV?
-Decidimos al final gobernar con el PNV porque era la opción más coherente y creo que fue una decisión acertada. Aquel debate abrió definitivamente una puerta para el futuro y se rompió un tabú.

-¿No fue una pose para reforzarse en su negociación con el PNV?
-Hay quien piensa que fue una pose, una especie de partida de mus. Lo desmiento absolutamente, los que protagonizamos aquellos procesos asamblearios en los que hubo una gran participación interna constatamos una gran seriedad y una gran madurez en la discusión.